WASHINGTON (EFE).— El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, condenó la violencia política y acusó al expresidente Donald Trump de poner en riesgo la democracia en el país, a menos de una semana de las elecciones de término medio.
“No hay lugar para la intimidación a los votantes o la violencia política en Estados Unidos, sea esta dirigida a demócratas o republicanos”, dijo el mandatario ayer en un discurso en Washington.
Biden condenó una vez más el ataque al esposo de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y señaló que el perpetrador estuvo influenciado por la idea de un falso fraude electoral, promovida por Trump.
“La democracia estadounidense está bajo ataque porque el expresidente de Estados Unidos se rehúsa a aceptar los resultados de las elecciones de 2020”, sentenció el mandatario en su intervención en el Columbus Club, cerca del Capitolio.
Parte de los candidatos republicanos a las legislativas, que se celebran el martes próximo, apoyan la idea de que las pasadas presidenciales fueron fraudulentas, al mismo tiempo que han sugerido que no reconocerían los resultados de los próximos comicios.
Biden aseguró que el hecho de que haya personas que cuestionen la legitimidad de las elecciones en las boletas electorales abre un “camino al caos” en el país “sin precedentes”.
Joe Biden lanza una petición
“Mientras estoy hoy aquí, hay candidatos a todos los niveles de gobierno (…) que no se comprometen a aceptar los resultados de las elecciones en las que están participando”, señaló Biden y pidió a los estadounidenses acudir a las urnas para defender la democracia.
Más de 300 candidatos que aspiran a distintos puestos en los gobiernos federal y estatal en las próximas elecciones han hecho eco de la teoría de un falso fraude electoral en las comicios de 2020, según un estudio del centro Brookings.
Por su parte, un 39% de los votantes republicanos opinan que, si su candidato pierde en las próximas elecciones, será a causa de a un fraude electoral, según una encuesta de Ipsos y el portal Axios publicada a principios de mes.
Paul Pelosi, el esposo de Nancy Pelosi, sufrió un ataque el pasado viernes mientras se encontraba en el domicilio de la familia en San Francisco. El agresor irrumpió en la vivienda al grito de “¿Dónde está Nancy?” y tenía la intención de romperle las rodillas a la líder demócrata, según las autoridades.
Tienen al FBI en la mira
Por otro lado, los republicanos anticiparon ayer que en caso de hacerse con la Cámara de Representantes en las elecciones del martes próximo prevén investigar la “politización” del FBI o las razones que llevaron a registrar la mansión del expresidente Donald Trump en agosto pasado.
Jim Jordan, integrante del comité judicial de la Cámara Baja estadounidense, recordó que son temas sobre los que ya pidieron información y que seguirán examinando en el nuevo Congreso “en caso de que sea necesario”.
El congresista republicano mandó ayer miércoles sendas cartas al fiscal general Merrick Garland y al director del FBI, Christopher Wray, anticipando esas posibles pesquisas. “La población estadounidense merece transparencia y rendición de cuentas”, dijo.
