MIAMI (EFE).— El Partido Republicano logró ayer un triunfo indiscutible en los principales puestos en juego en las elecciones intermedias en Florida, un estado que se consolida como un bastión conservador a falta de dos años para las presidenciales.
“El pueblo ha emitido su veredicto: la libertad llegó para quedarse”, dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien subrayó que no solo ganaron los republicanos, sino que “redefinieron el mapa político”.
DeSantis se impuso a su oponente demócrata, Charlie Crist, por más de 15 puntos e incluso ganó en el condado de Miami-Dade, que desde hacía 20 años era considerado un bastión demócrata, lo que afianza sus posibilidades de cara a la nominación republicana en 2024, en la que ha dado señales de querer participar.
El senador Marco Rubio, respaldado por el expresidente Donald Trump, también renovó su mandato al vencer a la demócrata Val Demings con claridad.
“No es una marea roja, es un tsunami rojo”, dijo el legislador estatal republicano Tom Fabricio, uno de los que festejaron la victoria de DeSantis en el Centro de Convenciones de Tampa (oeste de Florida), el lugar escogido por el gobernador para reunirse con sus seguidores.
Fabricio, integrante de la cámara baja del Congreso de Florida, dijo a los medios que si las elecciones intermedias son un referéndum sobre las políticas del gobierno de Joe Biden, los resultados en Florida certifican su “fracaso”.
El gobernador de Florida afirmó en Tampa que “muchos” estadounidenses se han mudado a Florida porque “las ciudades y condados gobernados por los liberales han visto un totalitarismo impuesto”.
“La gente viene aquí porque nuestra política funciona, tenemos resultados históricos”, sostuvo el republicano, que estuvo acompañado de su esposa y sus tres hijos.
Festejo
Rubio, que eligió un hotel cercano al aeropuerto de Miami, su ciudad natal, para su fiesta de fin de jornada electoral, indicó que Estados Unidos es “el país mas grande del mundo” y los republicanos “no van a permitir que lo destruyan”.
El senador habló de migración y aseguró que “ningún país puede permitirse que entren por sus fronteras cada día 6,000 personas”.
El presidente del Partido Demócrata de Florida, Manny Díaz, subrayó en una declaración que están “orgullosos de las arduas campañas” de Demings y Crist y señaló que esperan “seguir trabajando con ellos para crear un futuro mejor para todos los floridanos”.
En las dos últimas elecciones presidenciales, en 2016 y 2020, los floridanos votaron mayoritariamente por el republicano Donald Trump, después de haber optado por Barack Obama en 2012. Según los resultados provisionales de las elecciones intermedias de ayer, los republicanos siguen siendo la opción ganadora en Florida, un estado que durante años se caracterizó por no tener un patrón de voto fijo. La jornada electoral transcurrió con normalidad y con un tiempo revuelto en el este de Florida debido a la tormenta tropical “Nicole”, que, según los pronósticos meteorológicos, tocará tierra en la costa este floridana esta de noche o mañana en la madrugada como huracán.
