COPENHAGUE (EFE).— La princesa Marta Luisa de Noruega conservará su título pero no representará más a la Casa Real en compromisos oficiales, a raíz de las más recientes polémicas protagonizadas por su prometido Durek Verret.
“La princesa Marta Luisa quiere contribuir a una separación más clara entre sus propias actividades y su vinculación a la Casa Real. Por eso, y de acuerdo con su majestad el rey y su familia más próxima, ha decidido que no realizará tareas oficiales para la Casa Real”, consta en un comunicado.
La pareja no usará el título de princesa para Marta Luisa ni se referirá a la Casa Real en sus perfiles de redes sociales y actividades comerciales, con la excepción de la cuenta oficial de Marta Luisa en Instagram.
Verret, prometido de Marta Luisa desde junio, pero aún sin fecha de boda, formará parte de la familia real cuando se casen, pero no tendrá ningún título ni representará a la Casa Real.
“La princesa Marta Luisa y Durek Verret estarán presentes en actos familiares, como cumpleaños o eventos deportivos, de acuerdo con la tradición de que la familia real participe de forma conjunta”, dice el escrito.
Marta Luisa de 50 años y Verret es tres años menor, revelaron su relación en mayo de 2019, antes de iniciar una controvertida gira que la llevaron a anunciar que dejaría de usar su título con fines comerciales.
Varias declaraciones de Verret en los últimos meses generaron controversia en Noruega, como cuando aseguró que se curó del coronavirus gracias a un medallón especial, lo que motivó que algunas de las organizaciones con las que colaboraba la princesa suspendieran sus acuerdos.
La princesa estuvo casada con el escritor Ari Behn entre 2002 y 2017 y con él tuvo tres hijas: Maud Angelica, de 19 años; Leah Isadora, de 17, y Emma Tallulah, de 14.
Behn se quitó la vida la Navidad de 2019 a los 47 años, una tragedia que Marta Luisa pudo superar gracias a la ayuda de Verret, según reveló ésta.
Marta Luisa se ha visto envuelta en varias polémicas a lo largo de su vida, como cuando fundó con una amiga una escuela para promover el “contacto” con los ángeles, a la vez que alardeaba de tener poderes sobrenaturales.
