CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco recibió ayer al Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente, Catolicós Mar Awa III, y le reiteró su propuesta de que ortodoxos y católicos celebren el mismo día la Pascua de la Resurrección de Jesús.
“Decidan ustedes la fecha y nosotros aceptamos”, dijo.
Y al respecto aseveró: “Me gustaría reiterar lo que dijo San Pablo VI en su momento: estamos dispuestos a aceptar cualquier propuesta que se haga juntos. El 2025 es un año importante: celebraremos el aniversario del primer Concilio Ecuménico (Nicea), pero también es importante porque celebraremos la Pascua en la misma fecha”, recordó el Pontífice.
Luego añadió: “Por tanto, tengamos el valor de poner fin a esta división, que a veces nos hace reír: “¿Cuándo resucitará tu Cristo?”. La señal a dar es: un Cristo para todos nosotros. Seamos valientes y busquemos juntos: yo estoy dispuesto, pero no yo, la Iglesia Católica está dispuesta a seguir lo que dijo San Pablo VI. Acepta e iremos donde tú digas”.
Francisco recordó luego que, lamentablemente, Oriente Medio “todavía está herido por tanta violencia, tanta inestabilidad e inseguridad”.
El elegir una fecha común de la celebración de la Semana Santa para los católicos y los ortodoxos es una petición que los pontífices realizan desde hace años, pues en los calendarios gregoriano y el juliano, la Pascua en general no coincide.
Los católicos, que siguen el gregoriano, la celebran diez días antes que los ortodoxos, que se guían por el calendario de Julio César.
Cumpleaños
Por otro lado, como anticipamos, el Papa viajó ayer al pequeño pueblo de en la provincia de Asti, en la región de Piamonte, noroeste de Italia, para visitar a sus primos y almorzar con su prima Carla Ravezana, que acaba de cumplir 90 años, en una visita familiar a la tierra de sus abuelos.
Después de algunas citas en su agenda, el Papa argentino llegó en helicóptero a este pueblo donde le esperaba su prima Carla con la mesa puesta.
“Giorgio”, como le llama ella, es hijo de Mario Bergoglio, primo hermano de su madre Inés.
Antes del almuerzo, el Pontífice quiso hacer una parada en la iglesia de Portacomaro, donde acudía su familia y al final de la comida, visitó la residencia de ancianos que se encuentra justo en frente de la casa de su prima y se entretuvo charlando con algunos de los residentes.
