CIUDAD DEL VATICANO (EFE/AP).— El papa Francisco recordó ayer a Benedicto XVI, fallecido el sábado pasado a los 95 años, como “un gran maestro de catequesis” con “un pensamiento agudo y educado”, al inicio de la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI, mientras en la basílica de San Pedro continuaba el último adiós de los fieles al Papa emérito.

“Antes de comenzar esta catequesis, quisiera que nos uniéramos a los que están aquí a nuestro lado rindiendo homenaje a Benedicto XVI y dirijo mi pensamiento a él, que fue un gran maestro de catequesis”, dijo Francisco al comenzar la audiencia.

Y continuó: “Su pensamiento agudo y educado no era autorreferencial, sino eclesial, porque siempre quiso acompañarnos al encuentro con Jesús. Jesús, el Crucificado resucitado, el Viviente y el Señor, fue la meta a la que nos condujo el papa Benedicto, llevándonos de la mano. Que nos ayude a redescubrir en Cristo la alegría de creer y la esperanza de vivir”.

En el prólogo escrito por Francisco de un libro de recopilación de escritos de Benedicto XVI y que fue anticipado ayer por los medios italianos, el Pontífice argentino escribe: “Agradecemos sinceramente a Dios por habernos dado al Papa Benedicto XVI, con su palabra y su testimonio, nos ha enseñado que mediante la reflexión, el pensamiento, el estudio, la escucha, el diálogo y, sobre todo, la oración, es posible servir a la Iglesia y hacer el bien a toda la humanidad.”

Hoy, Francisco oficia el funeral de Benedicto XVI que se celebra en la plaza de San Pedro.

Nutrida audiencia

El elogio del Pontífice argentino a su predecesor se realizó en una multitudinaria audiencia general en el Vaticano.

Francisco fue recibido por una multitud entusiasta en el salón Pablo VI con gritos de “¡Viva el papa!” o “Larga vida al papa” a su llegada a su catequesis semanal con los fieles.

La audiencia de esta semana atrajo un número inusitadamente alto de asistentes, considerando a las casi 200,000 personas que pasaron por la Santa Sede desde el deceso de Benedicto XVI el sábado e hicieron fila para despedirse de él.

El Pontífice argentino presidirá el funeral de Benedicto hoy, que congregará a jefes de Estado e integrantes de la realeza a pesar de que el excardenal había pedido un acto sencillo y de los esfuerzos del Vaticano por hacer que el primer entierro de un papa emérito en la era moderna fuese un evento de perfil bajo.

El Papa argentino fue aplaudido al inicio de su intervención al mencionar a quienes esperaban en el exterior para ver a Benedicto, de quien dijo que era un “gran maestro de la catequesis”.

Más tarde en el día, los funcionarios vaticanos colocarán el cuerpo de Benedicto en tres féretros —uno de madera ciprés, otro de zinc y otro más también de madera —junto al relato de su papado, las monedas acuñadas durante su pontificado y sus estolas de palio.

Los ataúdes se sellarán antes del funeral y de su posterior sepelio en la cripta que en su día ocupó la tumba de San Pablo II en las grutas bajo la basílica.

Benedicto, quien fue elegido en 2005 tras el deceso de Juan Pablo, fue el primer papa en renunciar al cargo en seis siglos cuando en 2013 anunció que no tenía fuerzas para dirigir la Iglesia católica. Tras el nombramiento de Francisco, pasó casi una década retirado en un convento en los jardines del Vaticano.

“No podemos olvidar el ejemplo que dio con su renuncia, en la que más o menos que dijo ‘Miren, no estoy aquí por el prestigio, por el poder del cargo, estoy por el servicio, como enseñó Jesús”, recordó el cardenal Timothy Dolan, a quien Benedicto ordenó arzobispo de Nueva York en 2009 y cardenal en 2012. Dolan viajó a Roma para el funeral.

Aunque el funeral será innovador, tiene precedentes: en 1802, el papa Pío VII celebró en San Pedro el funeral por su predecesor, Pío VI, quien había fallecido en el exilio en Francia en 1799 como prisionero de Napoleón, según informó el Vaticano el miércoles.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán