WASHINGTON (EFE).— El Fondo Monetario Internacional (FMI) ve fundamental que China no retroceda en su política de abrirse y poner fin a las restricciones del cero Covid para que el país se recupere económicamente y ayude al crecimiento global.
“Lo más importante es que China mantenga el rumbo y no retroceda en la reapertura. Y si mantienen el rumbo, para mitad de año volverá a ser un contribuyente positivo para el crecimiento global promedio”, apuntó ante medios la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.
De hecho, concretó, puesto que es “un ajuste muy difícil para China pasar prácticamente de la noche a la mañana de restricciones significativas a la libre circulación de personas, como se adapte el país a esta nueva situación será importante”.
“Así, junto con la evolución de la guerra de Rusia contra Ucrania, China es muy probable que sea el factor individual más importante para el crecimiento global en 2023”, pronosticó.
En sus últimas proyecciones de 2022 publicadas en octubre, que serán revisadas a finales de este mes y que fueron hechas antes de que el presidente Xi Jinping decidiera poner fin a su cuestionada política anticovid, el FMI pronosticó que el gigante asiático crecerá este año 4.4%.
Este dato queda muy lejos de las cifras de crecimiento de China antes de la pandemia, pero es superior al dato esperado de crecimiento mundial, 2.7%, con un tercio de los países entrando en recesión, pronostica el organismo internacional.
Como ya lleva meses alertando, Kristalina Georgieva insistió en que “lo peor está por venir y llegarán meses complicados. Se tocará fondo a mitad de año y la caída comenzará a revertirse durante la segunda mitad de 2023, para ver en 2024 un alto crecimiento global”.
Preocupación
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional alertó de que hay una preocupación por la agitación civil en países como Brasil o Perú, que podría llevar a una desaceleración económica de la región.
“Hay preocupación por los acontecimientos en los frentes de agitación civil. Lo que hemos visto en América Latina durante el último año es un cambio político bastante significativo y está impulsado por factores económicos subyacentes en América Latina. Está por verse si esto lleva a una mayor desaceleración”, apuntó.
