NIZA, Francia.— La ciudad de Niza, en la Costa Azul francesa (sureste), celebró ayer la cuarta jornada de uno de los carnavales más famosos del mundo, en una edición especial que tiene como invitado al Carnaval de Río de Janeiro.
El festejo comenzó el sábado con un gran desfile colorido —el primero en gran formato de la era Covid— frente a gradas repletas por su 150 aniversario.
Representantes del carnaval brasileño de Río y de República Dominicana engalanaron con brillantes disfraces el gran desfile que marca el aniversario de una tradición carnavalesca que se remonta a la Niza en la Edad Media y que se formalizó allí en 1873.
Bajo un letrero con la leyenda “Tesoros del mundo”, coloridas carrozas recorrieron el derrotero vigilado de cerca por la policía.
El propio Rey, una enorme figura de más de 15 metros de altura, rinde homenaje a los monumentos del mundo, desde el Coliseo romano hasta la torre londinense del Big Ben o la Estatua de la Libertad, símbolos que se esfumarán durante la incineración del Rey el último día de las carnestolendas el día 26.
Igualmente majestuosa, la Reina del Carnaval, encaramada en una pagoda, está rodeada de varios símbolos inspirados en el tema de “Las mil y una aventuras”.
En 2020, el carnaval se interrumpió, en 2021 se canceló y en 2022 se realizó, pero con acceso reducido.
“Estamos llenando los hoteles, con un 30% más de reservaciones que el promedio de los últimos cinco años, y ya vendimos casi el 95% de nuestro boletaje”, dijo el alcalde Christian Estrosi.
Las gradas y pasarelas tienen capacidad para 18,000 espectadores de pago en cada uno de los 10 desfiles programados. En total, se esperan 200,000 personas en Niza durante el carnaval, uno de los principales del mundo junto a Río y Venecia. Aunque celebra su 150 aniversario, esta es la edición 138, ya que no tuvo lugar durante las dos guerras mundiales ni durante la guerra de Irak, en 1991, y en 2021, por la crisis sanitaria.— Paris Match
