LA HAYA (EFE).— Holanda conmemora hoy los 150 años de la abolición real de la esclavitud en su territorio, aniversario de un tema sensible en el que la atención se centra en el discurso que dará el rey Guillermo Alejandro, ya que hay expectación por saber si pedirá disculpas por el papel y el beneficio que obtuvo la Casa Real por la trata.
El 1 de julio es KetiKoti (ruptura de cadenas), fecha en la que se recuerda la abolición formal de la esclavitud en Surinam y las Antillas Neerlandesas en 1863, aunque, en la práctica, los esclavos trabajaron en las plantaciones otros 10 años más hasta que dejaron de estar legalmente “bajo supervisión del Estado”.
Hoy también comienza el Año de la Historia de la Esclavitud, que se extenderá hasta julio de 2024. El gobierno creó un fondo de 1.6 millones de euros para desarrollar proyectos en países con pasado esclavista.
La pregunta que se hacen prensa local, organizaciones y descendientes de esclavos es si hoy, en la conmemoración nacional en Ámsterdam, el monarca Guillermo Alejandro pedirá disculpas en nombre de la Casa Real.
Una disculpa del jefe de Estado es un gesto simbólico “importante para procesar el pasado de la esclavitud” porque “la comunidad afroneerlandesa la considera importante”, asegura el Instituto Nacional de Historia y Legado de la Esclavitud Neerlandesa (NiNsee).
La participación de Países Bajos en el comercio de esclavos ascendió a más de medio millón de personas.
A mediados de junio se publicó una investigación —encargada por el gobierno y el parlamento— que calculó que la Casa Real de Países Bajos ganó 545 millones de euros de las colonias neerlandesas entre 1675 y 1770 y desempeñó un papel importante en la explotación y el trabajo forzoso.
El gobierno admitió que el estudio esboza “una imagen de confrontación y extremadamente dolorosa”.
En un discurso en el Archivo Nacional de La Haya el 19 de diciembre pasado, Rutte pidió disculpas a descendientes de personas esclavizadas por Países Bajos entre 1621 y 1873. “La esclavitud fue un crimen de lesa humanidad”, infligió un “sufrimiento incalculable” y “pido disculpas en nombre del gobierno” por el papel del Estado neerlandés, dijo.
“Durante (dos) siglos, el Estado neerlandés y sus representantes han permitido, fomentado, mantenido y se han beneficiado de la esclavitud. Personas se han convertido en mercancías, explotadas y abusadas en nombre del Estado neerlandés”, afirmó, y recordó que ese “sistema criminal (…) continúa afectando la vida de personas aquí y ahora”.
En este contexto, el gobierno recibió el 19 de junio a dos hijos de Anton de Kom (1898-1945), escritor surinamés y héroe de la Segunda Guerra Mundial, para ofrecerles disculpas por haber encarcelado y forzado al exilio a su padre en la década de 1930 porque se había considerado su activismo anticolonial como una amenaza para el Estado.
NiNsee señaló que los descendientes quieren que se subraye que la esclavitud y la trata de esclavos son crímenes de lesa humanidad; que se ponga el foco en el efecto presente del pasado esclavista, y que las personas esclavizadas no sean reivindicadas solo como víctimas sino también por lo que fueron, para “estar orgullosos de su fuerza”.
