ZARAGOZA (EFE).— La princesa de España, Leonor de Borbón, juró bandera ayer sábado con la presencia de sus padres, el rey Felipe VI y la reina Letizia, en la Academia General Militar de Zaragoza, como primer paso para convertirse en mando supremo de las Fuerzas Armadas al llegar al trono.
El Patio de Armas de la Academia acogió el juramento de la heredera de la Corona junto a los otros 410 cadetes de su promoción, siendo la primera en desfilar y en hacer el gesto de besar la bandera de España.
Felipe VI, junto a la reina Letizia, fueron testigos del momento que simboliza el compromiso de la princesa con la defensa de España, cuando la heredera al trono unió su voz a la del resto de cadetes formados en batallones para gritar de forma enérgica la frase del juramento de defender al país, incluso, con su vida.
“¿Juráis por Dios o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?”, interpeló a los cadetes el director de la Academia, Manuel Pérez López.
Al unísono, la princesa de Asturias y sus compañeros, entre ellos otras 48 damas, respondieron el “Sí, lo hacemos”.
A continuación, comenzó el desfile ante la bandera, en el que, por su condición de futura reina de España y mando supremo de las Fuerzas Armadas, fue la primera en dirigirse al paño.
Tras pararse ante ella, se retiró el sombrero ros de pluma roja, dio dos pasos, besó la bandera y retomó el paso ante la atenta mirada de sus padres y de las 2,500 personas que asistieron a la ceremonia, entre autoridades y familiares, que le brindaron una cerrada ovación.
La cadete Borbón Ortiz vistió uniforme de época, con casaca azul, pantalón rojo, y portó fusil de madera.
