Un velero y escombros que fueron arrojados sobre una carretera de la localidad de Pass Chiristian, en el estado de Misisipi, a causa la marejada ciclónica que acompañó al huracán “Z” el 29 de octubre de 2020
Un velero y escombros que fueron arrojados sobre una carretera de la localidad de Pass Chiristian, en el estado de Misisipi, a causa la marejada ciclónica que acompañó al huracán “Z” el 29 de octubre de 2020

MIAMI.— La atmósfera de la tierra es más caliente que hace apenas unas décadas y los científicos se empiezan a hacer nuevas preguntas: ¿De qué forma los huracanes y las tormentas ya cambiaron en un mundo más cálido y cómo seguirían cambiando en un futuro?

Una investigación reciente sugiere que el cambio climático puede ser la razón de que se estén formando huracanes más fuertes “significativamente” más temprano en la temporada, informa “Miami Herald”.

Sin embargo, también revela que el impacto parece menos evidente en la cuenca del Atlántico, caldo de cultivo para los huracanes que amenazan a Florida y el resto de la costa de Estados Unidos.

El estudio, publicado en la revista “Nature”, a poco menos de dos meses de que concluya la temporada en el Atlántico, encontró una tendencia mundial: los huracanes de categorías 4 y 5 están ocurriendo unos 15 días antes en todo el planeta que en la década de 1980.

En este caso, “antes” se define como de junio a agosto, mientras que el final “tardío” de la temporada se considera de septiembre a noviembre.

Eso es un gran problema, dicen los autores, porque la primera parte de las temporadas de tormentas en todo el mundo generalmente coincide con la temporada de lluvias, lo que aumenta las posibilidades de grandes inundaciones.

Los investigadores también descubrieron que la rápida intensificación —el proceso por el cual una tormenta se vuelve significativamente más fuerte en un corto período de tiempo— está ocurriendo ahora unas dos semanas antes en la temporada, indicó Fengfei Song, coautor e investigador de la Universidad Oceánica de China en Qingdao.

“El avance estacional de intensos ciclones tropicales nos hizo preguntarnos si los eventos de rápida intensificación también experimentarían un cambio similar, como se demostró que era el caso”, escribió en un correo electrónico.

El artículo no encontró un patrón similar para las tormentas de baja fuerza, sino sólo las más poderosas. Y aunque los investigadores encontraron evidencia de esta tendencia en todo el mundo, hubo diferencias en algunas cuencas.

El patrón fue más fuerte en el Pacífico Norte occidental, pero la cuenca del Atlántico, donde se originan todas las tormentas que azotan el Caribe y la costa este y del Golfo de Estados Unidos, mostró menos evidencia de la tendencia.

Eso no sorprendió a Bryan Norcross, especialista en huracanes de “Fox Weather”.

Si bien estuvo de acuerdo en general con los hallazgos del estudio, dijo que es escéptico sobre las conclusiones extraídas sobre la cuenca del Atlántico.

“Los factores de los que están hablando podrían contribuir en cierta medida a que las tormentas se desarrollen un poco antes, pero tenemos todas estas otras cosas sucediendo”, dijo. “El Atlántico es una cuenca única porque es muy pequeña, de modo que siempre hay muchos factores que afectan la temporada”.

Por un lado, dijo Norcross, los autores solo revisaron las tormentas de 1981 a 2017. Durante ese período, el mundo redujo drásticamente la contaminación del aire, lo que hizo del mundo un lugar más seguro y saludable para muchos.

Pero los científicos descubrieron años después que la contaminación del aire nublaba los cielos de lugares como el Atlántico, enfriando el agua debajo y suprimiendo la actividad de las tormentas. Ahora, con menos contaminación en el aire, el Atlántico está experimentando más tormentas que cuando tenía un aire más sucio.

“Sabemos que la atmósfera sobre el Atlántico de 1981 a 1995 era diferente de lo que es ahora, de modo que comparar en ese período de tiempo donde la mitad de ese período estuvo en esta situación suprimida, no funciona”, dijo.

Las complejidades de la cuenca del Atlántico y los muchos factores que influyen en cómo, dónde y si se forma un huracán hacen que sea difícil para los científicos desentrañar los efectos del cambio climático específicamente.

Sin embargo, un creciente conjunto de investigaciones sugiere que el mundo más cálido ya está cambiando los huracanes y la temporada de estos fenómenos.

El verano pasado, un equipo de investigadores descubrió que el cambio climático estaba calentando las temperaturas de la superficie del mar y empujando el inicio de la temporada de huracanes dos semanas antes de la fecha oficial de inicio, el 1 de junio.

Incluso antes de que se publicara el estudio, el Centro Nacional de Huracanes cambió su equipo de pronosticadores para comenzar las operaciones diarias a mediados de mayo en lugar de junio.

Otros estudios también han vinculado el calentamiento global con más marejadas ciclónicas, huracanes más lluviosos y una intensificación rápida más frecuente, aunque las investigaciones también sugieren que el cambio climático podría producir menos huracanes, pero más fuertes, en un futuro.— Miami Herald

De un vistazo

Patrón similar

El artículo publicado en el revista “Nature” no encontró un patrón similar de los ciclones de rápida intensificación para las tormentas de toda fuerza, sino sólo las más poderosas.

Diferencias

Y aunque los investigadores encontraron evidencia de esta tendencia en todo el mundo, hubo diferencias en algunas cuencas.

Menos evidencia

El patrón fue más fuerte en el Pacífico Norte occidental, pero la cuenca del Atlántico, donde se originan todas las tormentas que azotan el Caribe y la costa este y del Golfo de Estados Unidos, mostró menos evidencia de la tendencia.

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