Un hombre avanza entre escombros tras un ataque israelí, en Deir al Balah, Franja de Gaza. A la derecha, un grupo de activistas acompañados de niños vuelan cometas en solidaridad con Palestina, en el Zócalo de la Ciudad de México
Un hombre avanza entre escombros tras un ataque israelí, en Deir al Balah, Franja de Gaza. A la derecha, un grupo de activistas acompañados de niños vuelan cometas en solidaridad con Palestina, en el Zócalo de la Ciudad de México
  • Una manifestante sostiene un cartel durante una manifestación de solidaridad con el pueblo palestino y contra la nueva ley de inmigración en Montpellier, Francia. Los manifestantes pidieron un alto al fuego inmediato y levantamiento del bloqueo de Gaza, cantando y exhibiendo consignas
  • Un hombre avanza entre escombros tras un ataque israelí, en Deir al Balah, Franja de Gaza. A la derecha, un grupo de activistas acompañados de niños vuelan cometas en solidaridad con Palestina, en el Zócalo de la Ciudad de México
  • Una mujer lleva un cartel con los colores de la bandera sudafricana durante una marcha de solidaridad con el pueblo palestino y contra la ley de inmigración en Francia
  • Niños palestinos que huyeron del norte de la Franja de Gaza se sientan afuera de sus refugios en Deir Al Balah. A la derecha, simpatizantes del partido político Jamaat-e-Islami gritan consignas durante una protesta en Karachi, Paquistán contra los ataques aéreos israelíes contra Gaza
  • Southern Gaza Strip (---), 13/01/2024.- Palestinians who fled from the northern Gaza Strip sit outside their shelters in Deir Al Balah, Gaza Strip, 13 January 2024 (issued 14 January 2024). 14 January 2024 marks the one-hundredth day since Hamas' attack on Israel. More than 23,600 Palestinians and at least 1,300 Israelis have been killed, according to the Palestinian Health Ministry and the Israel Defense Forces (IDF), since Hamas militants launched an attack against Israel from the Gaza Strip on 07 October, and the Israeli operations in Gaza and the West Bank which followed it. EFE/EPA/MOHAMMED SABER
  • Simpatizantes del partido político Jamaat-e-Islami gritan consignas durante una protesta contra los ataques aéreos israelíes y para mostrar su solidaridad con el pueblo palestino que vive en la Franja de Gaza, el domingo 14 de enero de 2024, en Karachi, Pakistán. (AP Foto/Fareed Khan)
  • Southern Gaza Strip (---), 13/01/2024.- Palestinians who fled from the northern Gaza Strip sit outside their shelters in Deir Al Balah, Gaza Strip, 13 January 2024 (issued 14 January 2024). 14 January 2024 marks the one-hundredth day since Hamas' attack on Israel. More than 23,600 Palestinians and at least 1,300 Israelis have been killed, according to the Palestinian Health Ministry and the Israel Defense Forces (IDF), since Hamas militants launched an attack against Israel from the Gaza Strip on 07 October, and the Israeli operations in Gaza and the West Bank which followed it. EFE/EPA/MOHAMMED SABER
  • Un soldado israelí libera un dron militar en un lugar no revelado cerca de la parte sur de la frontera israelí con Gaza
  • Lisbon (Portugal), 14/01/2024.- People shout slogans during a demonstration 'for peace in the Middle East, for an end to war and massacre, for an independent Palestine', Lisbon, Portugal, 14 January 2024. The demonstration is promoted by the Portuguese Council for Peace and Cooperation, the General Confederation of Portuguese Workers - National Trade Union (CGTP-IN), and the Movement for the Rights of the Palestinian People and for Peace in the Middle East. 14 January 2024 marks the one-hundredth day since Hamas' attack on Israel. More than 23,600 Palestinians and at least 1,300 Israelis have been killed, according to the Palestinian Health Ministry and the Israel Defense Forces (IDF), since Hamas militants launched an attack against Israel from the Gaza Strip on 07 October, and the Israeli operations in Gaza and the West Bank which followed it. (Protestas, Lisboa) EFE/EPA/TIAGO PETINGA

RAFAH (AP).— Durante algunas horas cada día o noche, el médico Suhaib Alhamss intenta dormir en el delgado colchón de un quirófano. Entra y sale de la semiconsciencia, demasiado cansado para abrir los ojos y demasiado tenso para dejarse ir. A menudo, bombardeos estruendosos hacen temblar las ventanas del hospital que dirige en el sur de la Franja de Gaza.

Pero los peores sonidos, indicó Alhamss, provienen del interior del Hospital Kuwaití: Los llantos de niños pequeños sin padres y con heridas enormes. Los gritos de pánico de pacientes que al despertar se dan cuenta de que perdieron una extremidad.

La guerra entre Israel y Hamás, que comenzó hace 100 días, lo ha expuesto a él, a su personal y a la población de Gaza a una escala de violencia y horror que nunca antes habían visto. Ha dejado irreconocible su ciudad natal.

“Este es un desastre que nos supera a todos”, dijo Alhamss, de 35 años, por teléfono entre cirugías.

Su hospital, donado y financiado por el gobierno de Kuwait, es uno de los dos en la ciudad de Rafah. Con sólo cuatro camas de cuidados intensivos antes de la guerra, ahora recibe unos 1,500 pacientes heridos cada día y al menos 50 personas muertas para cuando llegan —adultos y niños con extremidades destrozadas por la metralla, cadáveres hechos papilla, heridas con huesos expuestos y carne destrozada.

Más de 23,400 palestinos en Gaza han muerto en la guerra, según el Ministerio de Salud en la Gaza gobernada por Hamás. El recuento no distingue entre civiles y milicianos.

Israel, que montó su feroz campaña aérea y terrestre en respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre contra el sur de Israel, en el que murieron 1,200 personas y otras 250 fueron secuestradas, responsabiliza al grupo de las muertes de civiles al colocar a milicianos en edificios utilizados por no combatientes.

Situación fuera de control

Para hacer espacio ante la avalancha diaria de heridos de guerra, Alhamss ha metido unas cuantas docenas de camas adicionales en la unidad de cuidados intensivos. Dejó sin nada la farmacia, que de todos modos estaba prácticamente vacía ya que el asedio de Israel ha privado al hospital de vías intravenosas y de la mayoría de los medicamentos. A pesar de ello, el suelo está cubierto de pacientes.

“La situación está completamente fuera de control”, lamentó.

Alhamss, urólogo de formación y padre de tres hijos, ha observado horrorizado cómo su ciudad y su hospital se han transformado en el transcurso de la guerra.

Con edificios bajos de hormigón y callejones llenos de basura y repletos de hombres desempleados, Rafah, la ciudad más sureña de la Franja, ha sido durante mucho tiempo un lugar escuálido que se extiende a lo largo de la frontera con Egipto. Conocida como la capital del contrabando durante el bloqueo israelí-egipcio, tiene el único cruce fronterizo de Gaza que no conduce a Israel.

Ahora es el punto álgido de una de las peores crisis humanitarias del mundo. Las torres de apartamentos han sido bombardeadas hasta ser convertidas en ruinas planas y humeantes. Las órdenes de desalojo de Israel y la creciente ofensiva han aumentado la población de Rafah de 280,000 a 1.4 millones, lo que deja a cientos de miles de palestinos desplazados hacinados en endebles tiendas de campaña que saturan las calles.

La mayoría de la gente pasa horas al día en busca de comida, espera en filas que no avanzan fuera de los centros de distribución de ayuda, y a veces, recorre kilómetros a pie para regresar con frijoles y arroz enlatados.

Los rostros que ve en la ciudad también han cambiado a medida que Israel prosigue con su objetivo de destruir a Hamás. El miedo y la tensión arrugan los rasgos de sus colegas, dice Alhamss. La sangre y el polvo ensucian los rostros de los heridos que llegan, mientras que la piel gris y cerosa y los ojos rodeados por anillos cada vez más oscuros son las marcas de los moribundos.

“Se puede ver el agotamiento, el nerviosismo y el hambre en los rostros de todos”, agregó Alhamss. “Es un lugar extraño ahora. No es la ciudad que conozco”.

Los camiones de ayuda han atravesado el paso fronterizo de Rafah con Egipto. Pero no está ni cerca de ser suficiente para satisfacer las crecientes necesidades del enclave asediado, advierten funcionarios humanitarios. A falta de equipo vital, el personal médico ha aplicado su ingenio para nuevos fines.

Alhamss venda las heridas de los pacientes con sudarios.

Muerte

“Cada día hay personas que mueren frente a mí porque no tengo medicinas ni ungüentos para quemaduras ni suministros para ayudarlos”, subrayó.

Está demasiado abrumado para pensar en todo lo que ha visto, pero algunas imágenes saltan inesperadamente: La mirada vacía de un menor que sobrevivió a un bombardeo que mató a toda su familia, un recién nacido rescatado del vientre de su madre muerta.

“Pienso: ‘¿Cómo seguirán? No les queda nadie en este mundo’”, dijo Alhamss. Sus pensamientos se dirigen a sus propios hijos —Jenna, de 12 años, Hala, de 8, y Hudhayfa, de 7—, quienes se refugian en el apartamento de su abuela en Rafah. Los ve una vez a la semana, los jueves, cuando acuden al hospital a darle un abrazo.

“Estoy aterrorizado por ellos”, manifestó.

Alhamss conoce a colegas médicos y enfermeras que murieron en sus casas o camino al trabajo por artillería, misiles, drones explosivos —muchos tipos de fuego entrante— y ha perdido a decenas de sus estudiantes de Medicina en la Universidad Islámica de Gaza donde enseña, hombres y mujeres ambiciosos “a quienes les quedaba mucha vida por vivir”, dijo.

Pero el duelo es un lujo que no puede permitirse. Cuando se le pregunta cómo se siente, responde sencillamente que “es la voluntad de Dios”.

“Todos moriremos al final, ¿por qué tener miedo de ello?”, preguntó Alhamss. “No tenemos más remedio que tratar de vivir con dignidad y ayudar a quienes podamos”.

“El momento adecuado”

La Casa Blanca señaló ayer que es “el momento adecuado” para que Israel reduzca la intensidad de su ofensiva militar en la Franja de Gaza.

Crecientes diferencias

Los comentarios dejaron al descubierto las crecientes diferencias entre los estrechos aliados al cumplirse 100 días de guerra.

Preocupante

En tanto, aviones de combate israelíes impactaron blancos en Líbano después de que un ataque de Hezbollah con misiles dejó dos civiles israelíes muertos en el norte de Israel. El intercambio de fuego agudiza las preocupaciones de que la violencia en Gaza pueda desencadenar un conflicto a mayor escala en toda la región.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán