Militares en la cárcel de Turi. Guardias de las prisiones de Ecuador manifestaron su malestar por el tiempo que le tomó al gobierno liberar a unos 200 compañeros que habían sido tomados como rehenes
Militares en la cárcel de Turi. Guardias de las prisiones de Ecuador manifestaron su malestar por el tiempo que le tomó al gobierno liberar a unos 200 compañeros que habían sido tomados como rehenes
  • Militares en la cárcel de Turi. Guardias de las prisiones de Ecuador manifestaron su malestar por el tiempo que le tomó al gobierno liberar a unos 200 compañeros que habían sido tomados como rehenes
  • El agente de prisiones Carlos Ordóñez, vicepresidente de la Asociación de Servidores Penitenciarios (Asorsepen), habla durante una rueda de prensa, ayer martes en Quito
  • AME360. QUITO (ECUADOR), 16/01/2024.- El agente de prisiones Carlos Ordóñez, vicepresidente de la Asociación de Servidores Penitenciarios (Asorsepen), habla durante una rueda de prensa hoy, en Quito (Ecuador). Guardias de las prisiones de Ecuador manifestaron su malestar y descontento este martes por los seis días que le tomó al Gobierno liberar a alrededor de 200 compañeros que habían sido tomados como rehenes en la serie de motines simultáneos iniciados la semana pasada, y denunciaron la falta de herramientas para enfrentar a los reclusos, que en ocasiones están fuertemente armados y les superan de largo en número. "El Estado esperó mucho. Estamos dolidos y hasta cierto punto llenos de ira por el tratamiento que da el Estado", manifestó Ordóñez. EFE/ José Jácome
  • AME9794. GUAYAQUIL (ECUADOR), 14/01/2024.- Un soldado del ejército ecuatoriano vigila frente al Centro de Privación de Libertad Zonal No. 8 hoy, en Guayaquil (Ecuador). Las Fuerzas Armadas de Ecuador han detenido a 1.327 personas, 143 de ellas bajo cargos de terrorismo, en los últimos seis días de aplicación de un estado de excepción declarado por el Gobierno, con el que intenta superar la ola de violencia desatada por bandas de delincuentes en las cárceles y en las calles. EFE/ Carlos Durán Araújo

GUAYAQUIL.— Guardias de las prisiones de Ecuador manifestaron ayer su malestar y descontento por los seis días que le tomó al gobierno liberar a alrededor de 200 compañeros que habían sido tomados como rehenes en la serie de motines simultáneos iniciados la semana pasada, y denunciaron la falta de herramientas para enfrentar a los reclusos, que en ocasiones están fuertemente armados y les superan de largo en número.

El Estado esperó mucho. Estamos dolidos y hasta cierto punto llenos de ira por el tratamiento que da el Estado”, manifestó en rueda de prensa el agente de prisiones Carlos Ordóñez, vicepresidente de la Asociación de Servidores Penitenciarios (Asorsepen).

Este gremio anunció en su conferencia la decisión favorable de una jueza al hábeas corpus solicitado, en cuya resolución se consideró que el Estado vulneró por omisión los derechos de esos agentes, y ordenó al gobierno dar oportuna atención médica y psicológica a los guardias carcelarios, así como mejores condiciones.

Pocos minutos después de su comparecencia, el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI) a Personas Privadas de Libertad, la agencia penitenciaria del Estado para la que trabajan, informó sobre el asesinato de un guardia que trabajaba en la ciudad de Sucumbíos, una en la que no hubo motines.

Secuelas psicológicas

Ordóñez aseguró que SNAI les está exigiendo volver a sus funciones cuando muchos de los agentes que fueron tomados como rehenes aún tienen secuelas psicológicas, pero que están obligados a regresar porque pueden ser despedidos si acumulan tres ausencias injustificadas.

“Se les ve una afectación psicológica, y en algunos casos también físicamente están mal. Conozco dos casos de renuncias de compañeros que fueron retenidos porque las familias ya no quieren que trabajen allí”, advirtió Ordóñez.

“No están aptos para regresar. Muchos ya no quieren saber ni de vestir el uniforme”, aseveró el funcionario penitenciario.

En ese sentido, relató que los agentes retenidos “estuvieron en unas condiciones bastante difíciles” y lamentó el fallecimiento de uno de los guardias en la cárcel de Machala en circunstancias aún no esclarecidas por las autoridades.

Ordóñez detalló que actualmente el Cuerpo de Vigilancia y Seguridad Penitenciaria del SNAI cuenta con 2,700 agentes y que aproximadamente en cada turno hay a nivel nacional alrededor de 850 guardias para una población penitenciaria que supera los 30,000 reclusos.

“El servidor (penitenciario) lo único que tiene para trabajar es su experiencia, su inteligencia y sus manos. Nada más. Logística no hay. Equipamiento de protección no hay para intervenir (chaleco, escudo, casco)”, lamentó Ordóñez.

“El SNAI entregó en 2021 el armamento al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y hasta ahora me pregunto por qué. Al menos antes teníamos una herramienta para poder trabajar. Somos un carpintero sin su cincel y su martillo”, añadió.

Piden al gobierno reflexión

El agente de prisiones Carlos Ordóñez dijo que el promedio nacional es de un guardia para cada 40 presos, pero a veces solo hay 1 por cada 80 o 100.

Pidió reflexionar sobre la cantidad de policías y militares que el gobierno necesita para someter a los presos, pues suele llevar al menos un millar de hombres armados para una prisión donde en una guardia trabajan 16 agentes del SNAI.

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