CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— México se prepara para tener la mayor transformación a su sistema de pensiones desde 1997 con una reforma constitucional del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ya cuenta con el apoyo de todos los partidos, aun sin conocer su contenido, y un costo calculado de hasta 2% anual de su producto interno bruto (PIB).
El presidente López Obrador presentó ayer, día de la Constitución mexicana, un paquete de cambios legales, entre ellas una al sistema de pensiones, que fue reformado por última vez hace poco más de 27 años.
El mandatario informó que buscará que un trabajador reciba, como pensión al retirarse, su último salario por completo; buscando contrarrestar la reforma del Gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), quien en 1997 creó las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), sistema privado inspirado en el modelo de Chile.
Aun cuando se desconoce el contenido de la propuesta, esto ya ha generado una proyección del costo al erario de México y análisis contrastantes que han sostenido que su implementación es inviable, mientras que los distintos partidos, incluidos los opositores, han adelantado que apoyarán su iniciativa.
BBVA México consideró que sería inviable asegurar por completo que las pensiones de los trabajadores sean del 100 % de su último salario registrado.
“Implementar una tasa de reemplazo al 100% en toda la población fiscalmente no es viable y no ocurre en ningún otro lugar del mundo”, señaló en conferencia de prensa el economista en jefe del banco Carlos Serrano.
El analista consideró que las bajas tasas de retiro para los mexicanos se atendieron con cambios no constitucionales en 2020, que aumentaron la aportación de los empleadores al sistema de ahorro para el retiro de cada trabajador y advirtió que se deben de vigilar las finanzas públicas.
Pero el mandatario ha defendido que los recursos adicionales serían aportación del gobierno mexicano y serían obtenidos por “más austeridad republicana”, y añadió que todo lo ahorrado será usado para este fin, con el objetivo de que “no le cueste tanto al pueblo”.
En un análisis, Citibanamex calculó que esta reforma podría costar hasta 2% anual del PIB del país, pues indicó que “los costos fiscales exclusivamente adicionales a los ya previsibles en la situación actual podrían representar 430,000 millones de pesos (casi 25,161 millones de dólares) en 2025 (1.3% del PIB), y que aumentarían rápidamente hacia 2% del PIB en menos de 10 años”.
El informe del banco también consideró excesivo el objetivo, al citar que entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a la que pertenece México, la tasa de reemplazo promedio es del 60%.
Mayor endeudamiento
Mary Carmen Fuertes, socia en Hogan Lovells, dijo que el tema se vuelve interesante en épocas electorales y resaltó que, “desde la reforma de 1997 no hay recursos suficientes para que el Estado pueda garantizar el último salario de un trabajador”.
Es por ello que cuestionó sobre de dónde vendrían los recursos públicos y opinó que sería “un golpe fuerte para las instituciones que tendrían que hacer frente a esas obligaciones”.
Aparte, Alejandro Saldaña, economista en jefe del grupo financiero Ve por Más (Bx+), coincidió en que supondría un gasto muy importante al Gobierno mexicano, lo que, advirtió, generaría un mayor endeudamiento al país para financiar este fin, “pues no se ve que haya fuentes adicionales que pudieran ayudarle a paliar este aumento en el gasto”.
En contraste, los partidos en el Congreso parecen estar de acuerdo en aprobar la reforma de López Obrador sin conocer su contenido, pues han manifestado que acompañarán la iniciativa.
Incluso, la candidata opositora Xóchitl Gálvez anunció que los partidos que la impulsan PAN, PRI y PRD votarán en favor de mejores pensiones para los trabajadores mexicanos.
Sin embargo, el Presidente atribuyó esto a ladesesperación electoral que vive la oposición, al verse favorecido el oficialismo en encuestas previas a la elección del próximo 2 de junio.
En este sentido, la candidata Claudia Sheinbaum, ha considerado que el paquete de reformas, entre las que se incluye la reforma a las pensiones, son un conjunto de cambios “que fortalecen los derechos, las libertades y la democracia”.
Especialistas”Ni para el primer año”
Reforma a las pensiones: ni para el primer año, dicen los especialistas consultados.
“Fondo semilla”
El anuncio presidencial de la creación de un “fondo semilla” a partir del 1 de mayo de 2024 para aumentar la pensión de los trabajadores, no alcanza ni para el año inicial, advirtieron especialistas además de desconocer de dónde se obtendrán los recursos.
Opinión
“64 mil millones de pesos en un fondo colectivo para pagar tasas de reemplazo del 100%. ¿Será broma? Ni para el primer año. Habrá que ver de dónde provienen esos recursos. No vaya a ser que sea de dinero de los propios trabajadores”, dijo en su cuenta de X, el expresidente de la Consar, Carlos Ramírez.
