CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco firmó ayer el decreto en el que se reconocen las “virtudes heroicas” del sacerdote brasileño Liberio Rodrigues Moreira (1884-1980), lo que supone un primer paso en el proceso a su beatificación.
Francisco firmó este decreto, junto con otros, tras mantener una audiencia con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de Dicasterio (Ministerio Vaticano) para la Causa de los Santos.
El sacerdote nació en Lagoa Santa (Brasil) en 1884 en el seno de una familia humilde, y fue ordenado sacerdote el 25 de abril de 1916, según se recoge en la biografía que publica en su web el Museo Histórico de Pará de Minas, localidad de la que es ciudadano honorario.
Falleció el 21 de diciembre de 1980 en la ciudad de Divinópolis, donde vivió sus últimos días en una residencia de ancianos.
El camino hacia la santidad tiene varias etapas: la primera es ser declarado venerable siervo de Dios, la segunda beato y la tercera santo.
Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce “haber vivido las virtudes de manera heroica”. Para que sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión, como este caso, y para que sea canonizado, se precisa un segundo milagro obrado “por intercesión” después de ser proclamado beato.
De un vistazo
Rumbo a la beatificación
El papa Francisco firmó ayer el decreto en el que se aprueba el milagro atribuido al sacerdote español José Torres Padilla, quien fuera cofundador de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de Jesús, lo que significa que será proclamado beato. El milagro que se le atribuye es la curación de una religiosa de la congregación.
