Hoy sábado, el Vaticano expresó su tristeza y pesar por ciertas escenas de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París realizada el viernes 26 de julio de 2024.

“La Santa Sede, entristecida por algunas escenas de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París, no puede sino unirse a las voces que se han alzado en los últimos días para deplorar la ofensa causada a muchos cristianos y creyentes de otras religiones“, afirmó, en un comunicado, hoy sábado 3 de agosto.

“En un acontecimiento prestigioso, en el que el mundo entero se une en torno a valores comunes, no debe haber alusiones que ridiculicen las convicciones religiosas de muchas personas“, declaró.

La libertad de expresión, que evidentemente no se cuestiona, encuentra su límite en el respeto a los demás”, concluyó el Vaticano en su comunicado.

Festividad

La actividad Festivité en la noche inaugural de los Juegos Olímpicos en Paris el viernes 26 de julio de 2024

La Santa Sede aludió al polémico cuadro Festivité (Festividad, en español) que bailarines, iconos LGBTQ y artistas drag como Nicky Doll, Paloma y Barbara Butch presentaron en la noche inaugural de los Juegos Olímpicos.

Sus críticos consideraron que es una parodia “blasfema” del la obra pictórica “La Última Cena” de Leonardo da Vinci.

Pero, entrevistado por EuroNews, el director artístico de la ceremonia, Thomas Jolly, ha declarado en repetidas ocasiones que no se inspiró en “La Última Cena”, y que la secuencia era “una gran fiesta pagana vinculada a los dioses del Olimpo“.

Obispos franceses opinan

De acuerdo con EFE, los obispos franceses y otros integrantes de la Iglesia Católica criticaron Festividad, que pareció una recreación de la Ultima Cena de Jesucristo con sus apóstoles realizada por Leonardo da Vinci, en este caso sustituidos por drag-queens, una modelo trans y el cantante Philippe Katerine casi desnudo, con algunos atributos de Dionisos, el dios griego del vino y la fiesta.

El cuadro “La Última Cena”, de Leonardo da Vinci

Incluso el presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, invitó al papa Francisco a manifestar una postura común sobre esta escena “y elevar la voz de forma conjunta” contra unos actos que, en su opinión, “ridiculizan los valores morales y religiosos y pisotean el honor humano bajo el disfraz de la libertad de expresión y la tolerancia”.