NUEVA YORK (EFE).— La tecnológica Intel anunció ayer que despedirá al 15% de su fuerza laboral y cancelará su expansión a Europa, donde tenía previsto invertir millones de dólares en nuevos proyectos para chips de inteligencia artificial (IA).
De acuerdo con la compañía, la reducción de personal está dirigida a crear una organización más rápida y ágil, y está contenida en el informe de ganancias del segundo trimestre de la empresa.
Esta se perfila como una de las primeras decisiones importantes que ha tomado su director ejecutivo desde el pasado marzo, Lip-Bu Tan, según los medios de Estados Unidos.
Intel planea centrar sus esfuerzos en el mercado de los chips para IA, así como en recuperar su liderazgo en procesadoras de ordenadores personales y en desarrollar su tecnología 14A para grandes clientes.
Intel reportó a finales de 2024 que tenía 108,900 empleados, también en sus subsidiarias, entre ellas la empresa de conducción autónoma Mobileye.
Además, dijo que tiene previsto finalizar este año con 75,000 en su división principal, una cifra que no incluye las filiales, como resultado de “reducciones y deserciones de personal”.
La tecnológica ha enfrentado años difíciles en los que su liderazgo quedó rezagado frente a sus rivales después de no poder predecir dos importantes transformaciones tecnológicas: los dispositivos móviles y la inteligencia artificial, lo que provocó rumores de adquisición y una reestructuración del liderazgo, destaca CNN.
Intel se suma a otras grandes empresas tecnológicas en despedir personal este año: Microsoft redujo su plantilla en unos 9,000 trabajadores a principios de julio y Meta también prescindió de aproximadamente el 5% de sus trabajadores.
Cierre de planta
En ese contexto, el anuncio del cierre de la planta de manufactura de microprocesadores de la empresa Intel en Costa Rica enciende las alarmas en el sector empresarial, que ha urgido a los distintos gobiernos en los últimos años a mejorar la competitividad del país centroamericano para retener empresas y atraer nuevas inversiones.
La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (Azofras) lamentó la decisión de Intel de clausurar su planta de ensamble en Costa Rica, que se suma a otro cierre anunciado por la compañía de manufactura avanzada de semiconductores Qorvo. Ambas con traslado de operaciones al continente asiático.
“Esto debe ser visto como una señal de alerta que refleja los serios desafíos que enfrenta la competitividad país, y comprometen las inversiones, la generación de empleo de calidad y el crecimiento económico”, afirmó Azofras.
La asociación hizo un fuerte llamado a las autoridades costarricenses porque considera que no se trata de un hecho aislado, sino “el resultado de una combinación de factores que vienen afectando negativamente el clima de inversión y la permanencia de empresas en sectores clave”.
