LIMA (AP).— El presidente peruano José Jerí aseguró que no renunciará tras la muerte de un manifestante durante una multitudinaria protesta que exigía su salida y la derogación de leyes impulsadas por él cuando era legislador.
“Mi responsabilidad es mantener la estabilidad del país, esa es mi responsabilidad y mi compromiso”, declaró hoy jueves el mandatario, quien acudió al Parlamento para solicitar facultades legislativas contra el crimen.
Sin embargo, la Fiscalía abrió una investigación por la muerte “por arma de fuego” del cantante de hip hop Eduardo Ruíz, de 32 años, ocurrida durante las manifestaciones en Lima.
Videos difundidos por medios locales muestran el momento en que Ruíz cayó al suelo tras ser alcanzado por un disparo de un hombre que huía entre la multitud, señalado por testigos como un policía encubierto.

El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, negó el uso de agentes vestidos de civil, pese a que las cámaras registraron a hombres sin uniforme deteniendo manifestantes y subiéndolos por la fuerza a vehículos policiales.
En los enfrentamientos, la policía respondió con gases lacrimógenos y perdigones a los ataques con fuegos artificiales frente al Congreso, donde los manifestantes quemaron un violín gigante con una banda presidencial.
La Defensoría del Pueblo reportó más de un centenar de heridos —20 civiles y 80 policías—, además de agresiones a periodistas que cubrían los hechos.
Las protestas evocaron los inicios del gobierno de Dina Boluarte, destituida una semana antes tras perder apoyo en el Congreso.
Jerí, de 38 años, asumió el poder en su lugar por ser presidente del Parlamento, pero enfrenta críticas por una investigación archivada en su contra por presunta violación, además de haber promovido leyes que, según expertos, favorecen a la delincuencia.
Perú atraviesa un repunte de la criminalidad, con cifras alarmantes: los homicidios pasaron de 676 en 2017 a más de 2,000 en 2024, y las extorsiones crecieron diez veces en cuatro años.
Cánticos contra Jerí
Durante las protestas, un grupo de más de 20 mujeres coreó frente al Congreso: “El violador es Jerí”, en referencia a la denuncia archivada por presunta agresión sexual contra el actual mandatario.
Rechazo a reformas
Las manifestaciones, impulsadas por jóvenes de la llamada Generación Z, comenzaron hace un mes en rechazo a reformas laborales y de pensiones, y derivaron en un movimiento más amplio contra el gobierno. El descontento se ha transformado en una exigencia de cambio político y justicia social.
