CASTEL GANDOLFO (EFE y AP).— El papa León XIV abogó ayer por “formar otra mentalidad” especialmente entre los jóvenes para combatir la violencia machista, al salir de su palacio en la localidad Castel Candolfo.
“Hay que empezar con la formación de los jóvenes, empezar a abrir el corazón y a decir que cada persona es un ser humano que merece respeto y dignidad”, afirmó ante medios que le esperaban a su salida del palacio donde suele descan sar los martes.
El pontífice estadounidense respondió de este modo a las preguntas de reporteros sobre la lacra de la violencia machista con motivo de este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
“Es necesario acabar con esta violencia que muchas veces afecta también a los jóvenes y buscar la manera para educar y formar otra mentalidad. Hay que ser personas de paz que quieran a todos”, puntualizó.
Por otra parte, el Dicasterio de la Doctrina de la Fe del Vaticano publicó ayer un documento en el que defiende la monogamia y recuerda la indisolubilidad del matrimonio para los católicos ante “la multiplicación de los divorcios, la fragilidad de las uniones, la banalización del adulterio y la promoción del poliamor”.
El prefecto del que fuera el Santo Oficio, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, presentó este denso documento, aprobado por León XIV y titulado: “Una caro. Elogio de la monogamia” en el que se repasa “el valor del matrimonio” apoyándose en reflexiones filosóficas, teológicas y culturales.
El documento, como explica el cardenal argentino, surgió tras la petición de varios obispos africanos “ante el fenómeno en muchas comunidades de la práctica, todavía habitual, de la poligamia en algunas regiones del continente”, pero también es una respuesta a una época donde la Iglesia católica ve amenazado “el sacramento del matrimonio”.
“Nuestra época, de hecho, está experimentando diversas tendencias con respecto al amor: la multiplicación de los divorcios, la fragilidad de las uniones, la banalización del adulterio, la promoción del poliamor”, explica el documento, que hace notar que, sin embargo, “frente a todo esto, también debe reconocerse que las grandes narrativas colectivas (novelas, películas, canciones) continúan exaltando el mito del único y exclusivo ‘gran amor’”.
“La paradoja es evidente: las prácticas sociales socavan lo que la imaginación celebra. Esto revela que el deseo de amor monógamo permanece inscrito en lo más profundo del ser humano, incluso cuando el comportamiento parece negarlo”.
En el documento se explica que se necesita educación: “El universo de las redes sociales, donde el pudor se desvanece y prolifera la violencia simbólica y sexual, demuestra la urgente necesidad de una nueva pedagogía porque el amor no puede reducirse a un impulso: siempre convoca la responsabilidad y la capacidad de esperanza de toda la persona”.
Además de reiterar, apoyándose con citas bíblicas y reflexiones de teólogos, que para los católicos el matrimonio es indisoluble, también se detiene sobre las relaciones sexuales en el seno de la pareja.
Y concluye que “la unión sexual, como forma de expresar la caridad conyugal, debe permanecer naturalmente abierta a la comunicación de la vida, aunque esto no signifique que deba ser un objetivo explícito de todo acto sexual”, destaca.
El informe vaticano cita documentos del papa Juan Pablo II en los que se habla de las situaciones legítimas sobre sexo en la pareja sin fines reproductivos entre ellas que el matrimonio no pueda tener hijos, e incluso considera lícito “tener en cuenta los ritmos naturales inherentes a las funciones generativas para el uso del matrimonio solo en periodos infértiles”.
El texto también da consejos para prevenir la ruptura matrimonial, entre ellos, tener espacio para cada cónyuge en el trabajo, proyectos personales y las oportunidades de aprendizaje y desarrollo fuera del matrimonio.
