A pesar del mal tiempo, miles salieron a las calles en apoyo de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil
A pesar del mal tiempo, miles salieron a las calles en apoyo de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil

BRASILIA.- Una manifestación para pedir la libertad del expresidente Jair Bolsonaro terminó mal, pues cayó un rayo en la plaza de Brasilia, donde se concentraban sus simpatizantes, dejando un saldo de varios heridos.

De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos, citado por CNN Brasil y G1, hubo un número no confirmado de heridos que calculan entre 15 y 34, algunos de los cuales fueron conducidos al hospital en estado grave.

Los manifestantes estaban cerca de la Plaza do Cruzeiro, donde estaba previsto que finalizara la marcha promovida por el diputado ultra Nikolas Ferreira en defensa del exmandatario, condenado y preso por tramar un golpe de Estado.

Aun con mal tiempo, salen en apoyo a Jair Bolsonaro

La jornada de este domingo ha estado marcada por fuertes lluvias que han azotado el Distrito Federal, condiciones que, sin embargo, no impidieron que se sumaran miles de personas a la movilización.

Cayó un rayo y entonces todo el mundo cayó al suelo. No entendimos nada hasta que logramos levantarnos y ayudarnos unos a otros; había mucha gente corriendo”, explicó a G1 el comerciante Alfredo Santana.

“Los bomberos y los servicios médicos de emergencia ya estaban allí preparados, pero era demasiada gente al mismo tiempo”.

La protesta de hoy es la última etapa de una caminata que empezó el lunes pasado, cuando Ferreira partió desde Paracatu, en Minas Gerais, en dirección a la capital brasileña, durante la cual lo acompañó un grupo de seguidores y aliados del exmandatario.

El congresista, una de las voces de la extrema derecha brasileña más activas en redes sociales, asegura haber recorrido unos 240 kilómetros a pie por una autopista federal.

Miles pasan por Brasilia en la manifestación

Este domingo, se le sumaron miles de personas a su paso por Brasilia, la mayoría vestidas con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña.

Los acólitos del líder ultraderechista exigen su libertad, después de que el pasado 11 de septiembre fuera condenado a 27 años y 3 meses de prisión por “liderar” un complot golpista para mantenerse en el poder, tras perder las elecciones de 2022 frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva.

Una vez agotadas las apelaciones, la corte ordenó la ejecución de la sentencia a finales de noviembre, primero en un cuarto de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia y, desde el pasado 15 de enero, en un complejo penitenciario, también en la capital.

Los abogados del ex jefe de Estado (2019-2022) han solicitado en diversas ocasiones la prisión domiciliaria de su cliente por su delicado estado de salud, pero el Supremo ha negado todos los recursos presentados hasta la fecha.