WASHINGTON (EFE).— La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, concluyó ayer en la Casa Blanca tras dos horas de diálogo, con el objetivo de relanzar la relación luego de un año de desencuentros.
La reunión, que se desarrolló a puerta cerrada y sin acceso a la prensa, no tuvo una recepción de alto perfil como la de otros mandatarios, como el salvadoreño, Nayib Bukele; y el argentino, Javier Milei.
El colombiano llegó a bordo de un vehículo del Servicio Secreto de Estados Unidos con la bandera colombiana, aunque no fue recibido en la puerta del Ala Oeste por Trump ni por la tradicional guardia de honor militar.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en una entrevista con la cadena Fox News que Trump entró “con muy buena disposición” a la reunión.
Esta fue la primera reunión entre Trump y Petro, quien se encuentra en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales prevista para el 31 de mayo.
En el centro estaba el combate al narcotráfico, ya que Washington sostiene que la producción de cocaína se ha disparado bajo el gobierno de Petro, mientras este defiende que su política de sustitución de cultivos ha sido exitosa.
La delegación estadounidense la completaron el vicepresidente, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno. Por parte de Colombia, participaron la canciller, Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, y el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña.
Después de un alza en las tensiones entre Trump y Petro tras la intervención estadounidense en Venezuela, ambos sostuvieron una llamada telefónica el 7 de enero y acordaron reunirse.
Después de la reunión, Trump declaró que se llevó “muy bien” con Petro y que ambos hablaron sobre distintos asuntos, incluyendo “sanciones”.
Aunque no especificó a qué castigos se estaba refiriendo, en octubre su gobierno designó a Petro y a su familia como personas involucradas en el tráfico de drogas y antes retiró la certificación a Colombia como aliado en la lucha contra el narco.
A raíz de las sanciones, Petro tuvo que recibir un visado especial del gobierno estadounidense para poder viajar a Washington.
Trump dijo también que ambos acercaron posturas en el combate contra el tráfico de drogas. “Trabajamos en ello (el narcotráfico) y nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien, y estamos trabajando en eso”, explicó el presidente estadounidense.
“También estamos trabajando en otros asuntos, incluidas las sanciones. Y tuvimos una reunión muy buena, me pareció fantástica“, añadió.
Sanciones personales
Petro dijo ayer en una rueda de prensa posterior que salió de su reunión con una “impresión positiva” y un “aire optimista” tras un “momento de grave tensión”.
En una entrevista con Caracol Radio, Petro dijo que no habló con el Trump sobre sus sanciones personales, y aseguró que lo importante era sacar de dicho listado a Venezuela y Colombia.
Petro también dijo que propuso a Trump que trabajen conjuntamente en el terreno militar para combatir el narcotráfico y que le pidió ayuda para capturar a importantes líderes de los carteles.



