El Washington Post despidió el miércoles a una tercera parte de su personal, eliminando la sección de deportes, varias oficinas en el extranjero y su cobertura de libros en un recorte generalizado que supone un golpe para el periodismo, y una de sus marcas más reconocidas.
El director editorial del Post, Matt Murray, aseguró que se trata de una medida dolorosa pero necesaria para fortalecer la posición del medio y adaptarse a los cambios en los hábitos de los usuarios. “No podemos ser todo para todos”, puntualizó Murray en una nota al personal.
Detalló los cambios a toda la empresa en una reunión en línea, y más tarde el personal comenzó a recibir correos indicándoles si su puesto fue eliminado o no.
Los rumores de recortes habían circulado durante varias semanas, desde que se filtró que los reporteros que se tenía previsto que viajaran a Italia para la cobertura de los Juegos Olímpicos de Invierno no realizarían el viaje. Pero cuando llegó el aviso oficial, la magnitud de los despidos fue impactante, afectando prácticamente a todos los departamentos de la sala de Redacción.
“Es una noticia devastadora para cualquiera que se preocupe por el periodismo en Estados Unidos y, a decir verdad, en todo el mundo”, dijo Margaret Sullivan, profesora de periodismo en la Universidad de Columbia y excolumnista en el Post y The New York Times. “El Washington Post ha sido tan importante de tantas formas en la cobertura de noticias, deportes y cultura”.
Martin Baron, quien fue el primer director editorial del Post bajo su actual propietario, el multimillonario Jeff Bezos, condenó a su antiguo jefe y calificó lo sucedido en el periódico como “un caso de estudio sobre una destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida”.
Bezos, quien ha guardado silencio ante los llamados del cuerpo editorial del Post para intervenir y evitar los recortes, no comentó de inmediato sobre la situación.
El periódico ha perdido suscriptores, en parte debido a algunas de las decisiones de Bezos, como retirar su respaldo a la candidata demócrata Kamala Harris en las elecciones de 2024 ante Donald Trump y ordenar un giro más conservador en las páginas de opinión.
El Post no revela su número de suscriptores, aunque se cree que ronda los dos millones. También se niega a revelar el número de personas en su nómina, lo que hace imposible estimar el total de despidos.— AP
