El mercado bursátil de Estados Unidos registró jornada de fuertes oscilaciones y terminó con ganancias. En la imagen, la Bolsa de Nueva York
El mercado bursátil de Estados Unidos registró jornada de fuertes oscilaciones y terminó con ganancias. En la imagen, la Bolsa de Nueva York

NUEVA YORK.— El mercado bursátil de Estados Unidos registró este lunes una jornada de fuertes oscilaciones y terminó con ganancias, después de recuperarse de pérdidas iniciales impulsadas por expectativas de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría no prolongarse. Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, y la caída posterior en los precios del petróleo contribuyeron a estabilizar el ánimo de los inversionistas hacia el cierre de las operaciones.

El índice S&P 500 llegó a retroceder hasta 1,5% durante la sesión, pero finalizó con un avance de 0.8%, equivalente a 55.97 puntos, para ubicarse en 6,795.99 unidades. El promedio industrial Dow Jones también revirtió pérdidas cercanas a 900 puntos y cerró con una ganancia de 239.25 unidades, o 0.5%, en 47,740.80 puntos. El Nasdaq compuesto subió 1.4%, al sumar 308.27 unidades y terminar en 22.695,95 puntos.

La recuperación de los mercados se concentró en la última hora de operaciones, luego de que Trump declaró a CBS News que considera que “la guerra está muy completa”, comentario que redujo temporalmente la preocupación sobre una posible escalada prolongada del conflicto en Oriente Medio.

Durante la mañana, los mercados reaccionaron a la volatilidad del petróleo. El crudo Brent, referencia internacional, alcanzó brevemente los 119.50 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022, antes de retroceder hasta cerrar en 98.96 dólares. Posteriormente continuó descendiendo por debajo de los 90 dólares. El petróleo estadounidense de referencia también llegó a 119.48 dólares por barril antes de cerrar en 94.77 dólares.

Incertidumbre reflejada

Las variaciones reflejan la incertidumbre sobre el impacto que la guerra podría tener en el suministro energético global, particularmente en el estrecho de Ormuz, paso estratégico frente a las costas de Irán por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

Irán ha advertido que podría atacar embarcaciones en esa vía marítima.

Analistas han señalado que un cierre prolongado del estrecho podría elevar el precio del crudo hasta los 150 dólares por barril. Estrategas de Macquarie Research advirtieron que incluso unas semanas de interrupción tendrían repercusiones importantes en los mercados energéticos.

La volatilidad también responde a las preocupaciones sobre inflación y crecimiento económico. Un petróleo caro presionaría los presupuestos familiares y elevaría los costos para las empresas, lo que incrementa el riesgo de un escenario de “estanflación”, caracterizado por bajo crecimiento económico y alta inflación.

Sin embargo, algunos inversionistas consideran que las recientes caídas en las acciones pueden representar oportunidades de compra. Sameer Samana, director de acciones globales y activos reales en Wells Fargo Investment Institute, señaló que “la actual escasez de petróleo se revertirá en los próximos meses a medida que entre nueva oferta y el petróleo caiga significativamente”.

A pesar de la volatilidad reciente, el S&P 500 permanece a menos de 3% de su máximo histórico alcanzado en enero.