BUENOS AIRES (EFE).— Decenas de miles de personas salieron ayer martes a las calles de Buenos Aires y otras ciudades de Argentina para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, destinado a recordar y reclamar por las víctimas de la última dictadura cívico-militar, iniciada hace 50 años.
Con epicentro en la capital pero con decenas de multitudinarias réplicas en grandes urbes de provincias como Córdoba o Santa Fe —e incluso en otras ciudades del mundo donde hay presencia de argentinos—, agrupaciones políticas, sindicales y de derechos humanos comenzaron a congregarse para seguir exigiendo al Estado argentino por el esclarecimiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por las fuerzas armadas y la administración pública entre 1976 y 1983.





En Buenos Aires una multitud colmó las calles alrededor de la histórica Plaza de Mayo, donde un escenario ubicado a metros de la Casa de Gobierno albergó desde las 16 horas hora local el acto central, en el que referentes de organismos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo leyeron un documento de protesta.
“A 50 años del golpe genocida, ¡qué digan dónde están!”, se leyó sobre el escenario la consigna principal de este aniversario, en referencia a los miles de desaparecidos que provocó el gobierno militar que controló el país desde marzo de 1976 a través de un sistema represivo organizado.
Los pañuelos blancos en sus más diversas formas y tamaños dominaban la jornada de martes para homenajear a las Abuelas y Madres, quienes desde 1977 y a pesar de su avanzada edad hoy día buscan todavía a sus hijos desaparecidos y sus nietos, nacidos en cautiverio y apropiados por los militares.
Jorge Fleitas, cuyo hermano mayor fue desaparecido por los militares, explicó a EFE las razones de su presencia en la manifestación: “La dictadura fue terrorífica, cruel, inhumana se llevó a mucha gente. Pero lo que no se tiene que llevar es la conciencia de que no queremos ese tipo de mundo”.
“Tenemos que dar un mensaje opuesto, más humano. Queremos una humanidad solidaria, que reparta los bienes, donde no haya violencia”, expresó, y destacó que el reclamo pacífico de ayer martes por los 50 años del comienzo de la dictadura es especialmente relevante “en esta etapa de gobiernos de ultraderecha en todo el mundo, donde se hacen guerras por intereses económicos”.
En la Plaza de Mayo, cientos de estudiantes de colegios de secundaria mostraron presencia con pancartas, e incluso escuelas primarias organizaron demostraciones para exponer con sus pequeños alumnos el trabajo escolar sobre el concepto de memoria, incluido en la currícula educativa por ley.
Rocío Salomone, manifestante de 33 años, explicó a EFE que acudió a la movilización para “conmemorar la historia, para que se cuente lo que sucedió y que no vuelva a pasar”, y destacó la cantidad de personas jóvenes y la vitalidad artística a su alrededor.
“Les gana el odio”
“Lamentablemente, hoy estamos viendo que hay sectores a los que tal vez les gana el odio, o que no quieren ver lo que realmente sucedió”, señaló Rocío Salomone, una manifestante de 33 años de edad que participó en la manifestación, en alusión a las posiciones revisionistas y negacionistas del gobierno del actual presidente, Javier Milei.
Manifestación en unidad
Por segundo año consecutivo, Buenos Aires es escenario de una única marcha del Día de la Memoria, ya que el colectivo liderado por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo —más cercano al peronismo— y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia —del que forman parte agrupaciones de izquierda— han decidido volver a manifestarse en unidad tras casi 20 años.
