TEHERÁN (AP).— Un acuerdo de alto al fuego para poner en pausa los combates con Irán pendía de un hilo ayer después de que la República Islámica cerró nuevamente el estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes en Líbano. La Casa Blanca, por su parte, exigió la reapertura de la vía fluvial mientras busca mantener en marcha las conversaciones de paz.

Estados Unidos e Irán clamaron victoria después de alcanzar el acuerdo, mientras que gobiernos de todo el mundo expresaron su alivio, incluso cuando se registraban más ataques con drones y misiles en Irán y países del golfo Pérsico.

Al mismo tiempo, Israel intensificó sus ataques contra el grupo político-militar Hezbolá en Líbano, combardeando sin previo aviso varias zonas comerciales y residenciales de Beirut. Al menos 182 personas murieron y cientos resultaron heridas en uno de los días más mortíferos en la ofensiva de Israel contra Líbano.

La nueva ola de violencia amenazaba con descarrilar lo que el vicepresidente de Estados Unidos, James Vance, calificó como un “frágil” acuerdo.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, insistió en que el fin de la guerra en Líbano era parte del acuerdo de alto al fuego con Estados Unidos. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense Donald Trump aseguraron que la tregua no abarcaba a Líbano.

“El mundo ve las masacres en Líbano”, dijo Araghchi en X. “La pelota está en la cancha de Estados Unidos, y el mundo está observando si actuará conforme a sus compromisos”.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el cierre del estrecho de Ormuz era “completamente inaceptable”. Reiteró las “expectativas y exigencias” de Trump de que se reabra el canal.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que las fuerzas estadounidenses e israelíes habían logrado una “victoria militar con V mayúscula” y que el ejército iraní ya no representaba una amenaza importante. El ejército iraní dijo que el país obligó a Israel y a Estados Unidos a aceptar sus “condiciones propuestas y rendirse”.

Términos inciertos

Incluso antes de los nuevos ataques, muchos detalles del pacto eran desconocidos.

Irán dijo que el acuerdo le permitiría formalizar su nueva práctica de cobrar a los barcos que pasen por el estrecho, una vía crucial para el comercio de petróleo. Pero los detalles no estaban claros, ni tampoco si las embarcaciones se sentirían seguras usando la vía o si el tráfico marítimo se había reanudado. Tampoco estaba claro si algún otro país aceptó esta condición.

Sólo 11 embarcaciones cruzaron el estrecho ayer, aproximadamente la misma cifra que en días anteriores, según Windward, una compañía de inteligencia marítima.

Irán exige a los transportistas peajes de hasta 1 dólar por barril para la salida de petróleo, indicó. Los buques petroleros más grandes transportan hasta 3 millones de barriles de crudo.

El plan permite que Irán y Omán cobren una cuota a los barcos que transiten por el estrecho, según un funcionario regional que habló bajo condición de anonimato para tratar negociaciones en las que participaba directamente. El funcionario indicó que Teherán usaría el dinero para la reconstrucción.

El futuro de los programas nuclear y de misiles iraníes —cuya eliminación era uno de los principales objetivos de guerra para Washington e Israel— también seguía sin estar claro. Trump dijo que Estados Unidos trabajaría con Irán para retirar el uranio enriquecido enterrado, señalamiento que no ha sido confirmado por Irán.

En un primer momento, Trump dijo que Irán había propuesto un plan de 10 puntos “viable” que podría ayudar a poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero.

Pero cuando apareció una versión en farsi que indicaba que se permitiría a Teherán seguir enriqueciendo uranio —un elemento clave para construir un arma nuclear—, Trump calificó la iniciativa de fraudulenta sin dar explicaciones.

Vance dijo después que el acuerdo estaba siendo tergiversado en Irán, aunque no ofreció detalles.

Leavitt afirmó que el plan original de 10 puntos de Irán era “fundamentalmente poco serio, inaceptable y completamente descartado”. Pero el martes presentó un nuevo plan de 15 puntos que podría “alinearse con el nuestro” para alcanzar la paz, señaló.

La Casa Blanca también dijo que Vance encabezaría al equipo de negociadores estadounidenses en sus conversaciones para encontrar un fin permanente de la guerra.

Pakistán, que albergaría las negociaciones, indicó que el diálogo podría iniciar en Islamabad a partir del viernes.

Las exigencias de Teherán para poner fin a la guerra incluyen la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de sanciones y la liberación de sus activos congelados.

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