WASHINGTON.— Ismael “El Mayo” Zambada aceptó la cadena perpetua que enfrenta en Estados Unidos, de acuerdo con un escrito presentado por su defensa ante un tribunal federal de Nueva York.
Además, en el documento solicita que no sea recluido en una prisión de máxima seguridad y que se garantice la atención a su estado de salud durante el cumplimiento de la condena.
Los abogados del narcotraficante entregaron una carta al juez Brian M. Cogan, de la Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York, en la que señalan que su cliente se declaró culpable plenamente consciente de que la consecuencia legal sería una sentencia de cadena perpetua y que no está solicitando una pena inferior a la establecida por la ley.
Defensa de “El Mayo” afirma que evitó litigar el caso
En el documento, la defensa sostiene que, desde su llegada a Estados Unidos hace casi dos años, Zambada manifestó su intención de declararse culpable, evitó litigar el caso y no presentó mociones previas al juicio, lo que permitió ahorrar tiempo y recursos al sistema judicial.
Asimismo, subraya que el acusado no brindó “asistencia sustancial” a las autoridades estadounidenses ni pretende hacerlo en el futuro para obtener una reducción de la condena.
En cambio, pidió al juez considerar su conducta durante el proceso al momento de emitir una recomendación sobre el centro penitenciario del Buró Federal de Prisiones donde cumplirá la sentencia.
¿Cuándo se dictará sentencia a “El Mayo” en Estados Unidos?
Zambada, de 76 años y considerado durante décadas uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable en agosto de 2025 de diversos delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada.
La audiencia para dictar sentencia está programada para el próximo 20 de julio ante el juez Brian M. Cogan, quien determinará la condena definitiva y emitirá recomendaciones sobre el penal federal donde cumplirá la pena.
El narcotraficante llegó a Estados Unidos el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien lo trasladó en una aeronave privada hasta un aeropuerto cercano a El Paso, Texas, en la frontera con Nuevo México.
De acuerdo con la versión presentada por la defensa de Zambada y con lo admitido por Guzmán López ante la justicia estadounidense, este último lo engañó y lo llevó por la fuerza para entregarlo a las autoridades de ese país, que asumieron su custodia al aterrizar.
La captura del entonces líder del Cártel de Sinaloa puso fin a décadas de actividad clandestina al frente de una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas del mundo.
