Una mujer camina junto a un mural antiestadounidense en Teherán. Analistas coinciden en que la guerra alcanzó un punto de “limbo”
Una mujer camina junto a un mural antiestadounidense en Teherán. Analistas coinciden en que la guerra alcanzó un punto de “limbo”

Analistas de agencias de inteligencia estadounidenses consideran que, en la fase actual del conflicto, Estados Unidos e Irán se encuentran atrapados en un “limbo” entre la paz y la guerra, al no encontrar las fuerzas estadounidenses una forma eficaz de subyugar a Teherán, reportó ayer The Washington Post.

Exfuncionarios citados por el periódico consideran que la estrategia del presidente Donald Trump no parece estar llevando a un punto de ventaja estratégica.

Jonathan Panikoff, exsubdirector de inteligencia nacional de Estados Unidos para Medio Oriente, señaló que el gobierno de Trump parece creer que, si continúa golpeando a Irán con mayor dureza en el ámbito militar, Teherán acabará mostrando mayor flexibilidad. “Esa valoración es casi con toda seguridad errónea”, afirmó Panikoff, ahora director sénior del centro de estudios Atlantic Council.

El gobierno de Irán ha demostrado en repetidas ocasiones que su prioridad absoluta es la supervivencia del régimen y que está dispuesto a encajar golpes, a pesar del perjuicio que esto supone para su población y su economía, indicó.

“Me resulta difícil analizar la situación, ya que no creo que Estados Unidos disponga de muchas opciones excelentes”, comentó Panikoff, quien añadió que se muestra escéptico ante la posibilidad de que Trump ordene una invasión terrestre. “Seguiremos viendo escaladas significativas en este conflicto”, predijo, seguidas de periodos de calma y, posteriormente, de nuevos enfrentamientos.

En cuanto a la situación interna de Irán, funcionarios estadounidenses señalan que perciben una creciente tensión en el seno del gobierno de Teherán entre quienes Washington considera pragmáticos y aquellos sectores —tanto dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como en otros ámbitos— considerados de línea dura, cuyo poder ha aumentado.

En tanto, la contraofensiva iraní se ha mantenido de manera constante, pese a los frecuentes bombardeos estadounidenses que, según el Comando Central, tienen el objetivo de “degradar” las capacidades bélicas de Irán.

Los misiles balísticos iraníes continúan impactando bases de Estados Unidos y activos militares posicionados en bases aliadas, con lo que un cambio en el status quo de la relación de fuerzas no parece cercano con la estrategia de Trump.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán