Jóvenes regresan a Marruecos después de entrar masivamente a Ceuta el jueves. Muchos llegaron desde localidades lejanas, por lo que tuvieron que ser transportados en autobuses para poder volver
Jóvenes regresan a Marruecos después de entrar masivamente a Ceuta el jueves. Muchos llegaron desde localidades lejanas, por lo que tuvieron que ser transportados en autobuses para poder volver

CEUTA, España (AP).— Cuando se enteró de que se había abierto una brecha en la frontera, Abdulah Buji se subió a su motocicleta y salió a toda velocidad desde su casa en el norte de Marruecos hacia Ceuta, uniéndose a decenas de miles de personas que intentaban nadar hasta el diminuto enclave español en el norte de África.

Como muchos de sus compatriotas, Buji se sintió animado por la idea de que este cruce colectivo podría, de algún modo, abrirle la puerta a su sueño de llegar a España y empezar una nueva vida en Europa.

“España te da la oportunidad de construir tu futuro, no como Marruecos“, dijo Buji, de 21 años, que estudia para ser maestro. “Soy un chico con talento. Solo quiero una oportunidad”.

Pero a su euforia por pisar suelo español le siguió rápidamente la desalentadora constatación de que aún estaba lejos de su objetivo final. Las autoridades españolas les ordenaron dar la vuelta y regresar o enfrentarse a una eventual expulsión.

Buji contó que estuvo a punto de ser una de las más de 50 personas que fallecieron tratando de llegar nadando a Ceuta, bordeando una valla fronteriza. Logró cruzar, pero perdió sus pertenencias y su dinero durante el trayecto. Cuando comprendió que probablemente se enfrentaría a un limbo legal y a la detención, dio media vuelta y emprendió el regreso.

“Llevo quizás 14 años estudiando, pero en casa no hay nada, y tendría que trabajar turnos de 12 horas por un salario miserable”, contó Buji a The Associated Press. “Por eso vine aquí. Pero tampoco he encontrado oportunidades, así que tengo que volver”.

Otros que cruzaron durante el alboroto, sin embargo, estaban buscando a familiares o seres queridos perdidos, y esperaban que no estuvieran muertos.

Ikrra Khai, de 33 años, es una de las miles de mujeres marroquíes que obtiene con regularidad permisos temporales de trabajo para fincas agrícolas españolas durante la época de cosecha.

El viernes, estaba en Ceuta buscando al hermano de una buena amiga. “No sé si está muerto o vivo“, contó. “Tengo su tarjeta de residencia. Pero no sé dónde está. Lo estoy buscando”.

De las 60,000 personas que cruzaron entre el jueves y la mañana del viernes, unas 45,000 regresaron a territorio marroquí en cuestión de horas, muchas después de pasar la noche en las calles de Ceuta, en medio de vecinos sobresaltados, policías y soldados españoles armados.

La afluencia masiva de personas, que equivalió al 70% de la población residente de Ceuta, hizo que las autoridades pidieran la intervención de la policía y el ejército para restablecer el orden.

A los residentes les preocupaban los miles de hombres, en su mayoría jóvenes, que deambulaban sin rumbo por las calles. Para el domingo, la mayoría ya habían regresado a Marruecos.

Los ceutíes recordaron una crisis migratoria similar, aunque de menores dimensiones, en 2021, cuando el gobierno marroquí relajó sus controles fronterizos y permitió que varios miles de personas de Marruecos y países subsaharianos entraran a Ceuta durante dos días, una medida que fue calificada como política.

Cifras Crisis histórica

Personas que cruzaron

60,000personas entraron el jueves a Ceuta durante la crisis masiva que se disparó en el enclave español.

Fallecidos

71personas murieron al intentar cruzar. Muchos se ahogaron en el mar, y otros fallecieron en estampidas y accidentes. Hay un número desconocido de desaparecidos.

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