Imagen difundida por la bodega Marchesi Antinori, que muestra botellas de los vinos tintos Tignanello, Solaia y Guado al Tasso de la cosecha 2023, que fueron parte de un robo de 10,000 botellas por un valor aproximado de 5 millones de euros
Imagen difundida por la bodega Marchesi Antinori, que muestra botellas de los vinos tintos Tignanello, Solaia y Guado al Tasso de la cosecha 2023, que fueron parte de un robo de 10,000 botellas por un valor aproximado de 5 millones de euros

ROMA.— Ladrones sustrajeron 30,000 botellas de algunos de los vinos más prestigiosos de Italia —valoradas en alrededor de 5 millones de euros— de una bodega en la Toscana, en lo que el productor calificó como el mayor robo de vino registrado en el país.

El atraco ocurrió en las instalaciones de Marchesi Antinori, cerca de Cortona, provincia de Arezzo, donde al menos siete personas se llevaron botellas de etiquetas emblemáticas como Solaia, Tignanello y Guado al Tasso.

El hecho se descubrió el lunes, pero la empresa lo hizo público hasta el viernes para no entorpecer la investigación.

Ladrones desactivan alarmas y cámaras de vigilancia

Renzo Cotarella, director general de Antinori, explicó que los ladrones desactivaron el sistema de alarma y las cámaras de vigilancia antes de ingresar con dos camiones.

Para ello utilizaron carretillas elevadoras de la propia bodega, cargaron los vehículos y huyeron durante la noche.

“Sin duda es una banda muy bien preparada”, comentó Cotarella, quien agregó que podría tratarse del mismo grupo que ha atacado otras bodegas italianas en meses recientes.

Subrayó que un robo de tal magnitud “nunca había ocurrido en Italia”.

Los vinos robados, de los más lujosos y caros

Las botellas robadas corresponden a la añada 2023 y suelen venderse entre 150 y 500 euros cada una. Entre ellas había unas 10,000 de Solaia, considerado uno de los vinos insignia de la casa, de lo que Cotarella describió como un año excepcional.

La empresa, fundada en 1385 y dirigida por la familia Antinori desde hace 26 generaciones, informó que alertará a clientes en todo el mundo para que desconfíen de ofertas fuera de los canales oficiales.

Las autoridades investigan cómo podría comercializarse el vino robado.

Asimismo, la policía y los Carabinieri revisan grabaciones y otras pruebas, mientras Cotarella confía en que los investigadores puedan rastrear los cargamentos, dado que mover dos camiones de vino sin llamar la atención sería complicado.

El caso supera otros robos de vino en Italia, como el ocurrido en 2017, cuando ladrones sustrajeron unas 2,000 botellas de vinos raros valoradas en 750,000 euros en un almacén cerca de Cervia.