MÉRIDA.- A los 91 años de edad y después de prolongada dolencia, que sobrellevó con cristiana aceptación, anoche se desligó de la vida en esta capital, donde residió en los últimos años, el empresario Eneko Belausteguigoitia Arocena, caballero perteneciente a conocida familia de empresarios de La Laguna de origen vasco.
Nacido en Ciudad de México el 7 de diciembre de 1933, era hijo del matrimonio que formaron los señores Francisco Belausteguigoitia Landaluce y Elvira Arocena. La familia se desarrolló como mecenas del arte y la cultura, y empresarios en Torreón, Coahuila, donde reunió valiosa colección que hoy forma parte del Museo Arocena.
Nieto de Rafael Arocena y Arbide, un agricultor de origen vasco pionero en la producción de algodón en la zona de La Laguna, en el norte de México, también participó en las industrias azucarera y algodonera y en la inversión en instrumentos bursátiles y bienes raíces.
Además de empresario, Eneko Belausteguigoitia fue integrante de la obra católica del Opus Dei y promotor del arte y la cultura. Colaboró en la consolidación del Museo Arocena en Torreón, que resguarda más de 2 mil piezas.
Presidente del Patronato del Colegio de las Vizcaínas, también ocupó los siguientes cargos: presidente y consejero de “Polycrom Negocios“, desde el 22 de julio de 2009, con continuidad hasta el 22 de octubre de 2014; presidente, consejero delegado y consejero en “Organización y Programación de Inversiones”, desde el 6 de junio de 2013, y fue nombrado presidente y consejero de “Kayue” el 28 de septiembre de 2009.

Apasionado de los deportes marinos, en particular de la vela, que practicaba en las costas yucatecas, frente a su residencia en Chicxulub Puerto, fue ejecutivo con importantes cargos en tres sociedades en las siguientes provincias españolas: Guipúzcoa, Madrid y Vizcaya. También fue miembro de la generación fundadora del IPADE Business School (Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa), escuela de negocios del Opus Dei.
Este lunes por la tarde, el sacerdote Jenaro Rodríguez Colomé ofició una misa por el eterno descanso de su alma en la funeraria Ethernus Funeral Home de esta ciudad. Se dispuso la incineración y las cenizas se depositarán, en fecha por definir, junto a las de sus padres en Ciudad de México.
Le sobreviven, entre otros familiares, dos de sus hermanas, Ibone, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de México en 1968, y Bibiñe (ya fallecieron Maite, Iker, Agurtze, Amaya y Osane); sobrinos y demás familiares, quienes reciben las condolencias de las personas de su amistad, a las que asociamos cordialmente las nuestras.
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