Una fundación lucha por generar más investigación
Proporcionar cualquier tipo de ayuda a personas con enfermedades y discapacidades como epilepsia, autismo, Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, entre otros male neurológicos, es el objetivo de la Fundación Calmame.
El proyecto, de carácter privado y social, tiene como reto unir voluntades para mejorar la salud neurológica a través de una red de colaboración que aporte experiencias y conocimientos para la investigación patológica, psiquiátrica, psicológica, nutricional y de tipo fisioterapéutica.
Y es que si algo hay de cierto en este tipo de enfermedades es que no existen suficientes investigaciones, opinan Alma Elena Castro Abraham y Norma Luz Garza Villegas, representante y coordinadora de vinculación de proyectos de la fundación, respectivamente.
Indican que existen diferentes tipos de epilepsia, una de ellas es el síndrome de West, considerada la más catastrófica por su difícil control y porque la persona llega a tener unas 150 convulsiones al día.
En visita al Centro Megamedia Campestre, señalan que la fundación atiende a niños con diferentes tipos de epilepsia y a personas cuyos padecimientos los han hecho convulsionar y perder algunas o todas sus facultades.
Entre la atención que la fundación brinda están la sensomotriz y física de acuerdo con la edad.
Asimismo, se imparten pláticas de orientación para el control de estrés a personas que requieran trabajar de manera integral el cuerpo y el espíritu.
“Damos apoyo tanto al niño como a toda la familia, educamos a los papás y los instruimos para que puedan atender a los niños en casa, pues mientras más terapia reciban mejores logros tendrán a la larga”, explica por su parte Alma.
Norma agrega que la epilepsia es un trastorno poco conocido, precisamente porque hay muchos tipos. Por ejemplo, la que da después del parto.
Y también está el caso de personas que nunca han convulsionado, pero les sucede por alguna infección o por alguna fiebre.
“No llega a ser tan terrible, algunas veces no hay consecuencias neurológicas, pero por el hecho de que haya una convulsión ya es alarmante, el cerebro de alguna manera está sensible”, comenta Alma.
Además de fortalecer la red de participación ciudadana, la fundación busca incrementar la vinculación con todos los sectores de la sociedad, crear un área de investigación para la elaboración de proyectos de ayuda neurológica y dar a conocer los casos de éxito de los médicos y de los especialistas de la entidad.
También para apoyar a empresas para el manejo del estrés laboral, reforzar sus acciones en la terapia del lenguaje y estimulación, dar orientación para la integración a las familias que tienen un caso neurológico, y fortalecer la comunicación con psicología positiva.
Si desea apoyar a la fundación puede comunicarse al correo calmayempatia@gmail.com, al teléfono 99-91 28-05-83, o directamente en las oficinas ubicadas en el predio número 410-C de la calle 44, entre 29 y 27, de la colonia Jesús Carranza.— Jorge Iván Canul Ek
