Representación de cuerpos congelados con miras a su resucitación cuando la ciencia lo permita

Alrededor de 5,000 personas piden congelarse

La sangre se drena del cuerpo y se reemplaza con agentes crioprotectores, similares a los anticongelantes, en un intento de detener la formación de cristales de hielo en las células sanguíneas.

Luego el cuerpo se coloca en un tanque de almacenamiento y se lleva a la temperatura del nitrógeno líquido (-196C) en un intento de preservar órganos y tejido.

¿Creen que les estamos describiendo una película de ciencia ficción? Para nada. Se trata de la criónica, una práctica que se lleva al cabo desde la década de 1970, de la que informamos en la portada de esta sección.

En realidad solo Estados Unidos y Rusia tienen pequeñas instalaciones de almacenamiento de criónica, “la ambulancia del futuro” para aquellos que creen que tendrán otra vida después de la muerte.

Según BBC Mundo, en el estado de Michigan, Estados Unidos, el Instituto Cryonics tiene aproximadamente 2,000 personas vivas registradas y 165 pacientes que pasaron por el proceso.

Dennis Kowalski es el presidente del instituto y realiza algunos de los procedimientos de criónica. Durante el día, él es paramédico.

“El entrenamiento para ser paramédico es perfecto para convertirse en un trabajador en criónica en modo de espera”, dice.

“También necesitas a alguien con una licencia de director de funeraria (porque estás manejando legalmente cadáveres), experimentar con una bomba de perfusión (para inyectar fluidos en el sistema circulatorio del paciente) y habilidades quirúrgicas básicas”.

El Instituto Cryonics funciona como una cooperativa con solo tres miembros a tiempo completo, pero Kowalski cree que esto crecerá a medida que la medicina evolucione.

Hasta ahora, solo 5,000 personas en todo el mundo se registraron, pero las cifras están creciendo, por lo que las casas funerarias pueden comenzar a ofrecer esto como una opción, dice.

“Inteligencia artificial, modificación genética, ingeniería de células madre: todos estos campos están reivindicando lo que estamos haciendo, que es brindar a las personas la mejor oportunidad posible”.

Uno de los 5,000 aspirantes a la congelación es el doctor Anders Sandberg, investigador del Instituto Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford.

Está en el consejo de la Fundación para la Preservación del Cerebro y eligió que se conserve solo su cabeza después de la muerte, a pesar de que se estima una tasa de éxito para que reviva de solo 3%.

Al igual que Kowalski, Sandberg argumenta que las habilidades necesarias para convertirse en un técnico en criónica ya están en uso en varias profesiones médicas.

“En este momento, a la criónica se la ve como algo impersonal y se basa en la creencia que es incierta, pero creo que crecerá”.

“En el futuro, ¿no tendría sentido tener un técnico en criónica en el hospital? Cuando se hace una cirugía cardíaca o cerebral se baja la temperatura corporal para ganar más tiempo y me imagino que en el futuro empezaremos a hacer más cirugías a baja temperatura”, asegura.

“Este es un trabajo que podrías querer hacer si comenzaste como enfermera. No sería un salto desde un punto de vista técnico, pero sí social, ya que usa argumentos de la medicina”.

“Hay mucha resistencia, pero desde una perspectiva práctica tiene sentido y podría salvarnos de una gran cantidad de medicina derrochadora”, señala Sandberg.

La mayoría de los que apoyan el proceso admiten que no saben si existirá la tecnología para revivir a las personas o si las técnicas utilizadas para preparar el cuerpo para el almacenamiento habrán funcionado.

Clive Coen, profesor de neurociencia en King’s College de Londres, sugiere que la aplicación de técnicas criogénicas validadas al cerebro o al cuerpo entero está condenada al fracaso.

Eso es así porque la aplicación de anticongelante durante el proceso de preservación no llega a todo el cerebro y sería imposible descongelar cada parte del cuerpo al mismo tiempo.

“Los defensores de la criónica son ingenuos al comparar sus ilusiones con los éxitos alcanzados en el almacenamiento de células poco compactas, como el esperma, a bajas temperaturas”, asegura.

“Y no deben olvidar que cualquier proceso de resucitación que no sea instantáneo simplemente pondrá en marcha nuevamente el proceso de descomposición”.

Pero el profesor Coen dice que la criogenia es un campo emocionante.

Aunque el cerebro es demasiado complejo, los criogénicos están trabajando actualmente para congelar otros órganos. Esto podría revolucionar el proceso de trasplante, que ya no tendría que ser de inmediato.

“La gente trabaja arduamente en este campo tratando de almacenar órganos como el riñón e incluso el corazón a largo plazo. Eso sería una gran ayuda para nuestra salud y bienestar”, dice el profesor Coen.

“¿Pero todo un cuerpo? Olvídalo”.

 

De un vistazo

Diferentes

Aunque suenan similares, los científicos consideran diferentes a la criónica y la criogenia.

Criónica

Es el proceso que se relaciona con la preservación del cuerpo humano después de la muerte.

Criogenia

Implica la congelación de la materia a temperaturas de -150 C o menos. En medicina incluye la congelación de embriones, óvulos, esperma, piel y tejido.

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