MÉXICO (Notimex).— Al aplicarse insulina los pacientes pueden cometer errores que desembocan en un mal control de la enfermedad, lo que ocasiona que sus niveles de azúcar sigan altos o bajen mucho, y esto compromete su salud y vida.
En México, casi el 10% de los adultos tiene diabetes y menos de la mitad está diagnosticado o adopta medidas que le eviten complicaciones, como daños a la visión.
Los errores más comunes en el tratamiento son inyectarse insulina en el muslo o el brazo cuando se va a realizar una actividad intensa con esas extremidades, no medir la dosis exacta y administrarla en las áreas donde duele más, lo que lleva a abandonar el tratamiento.
Irma Ceja Martínez, gerenta médica de Endocrinología y Nutrición del Grupo PiSA, explica que hay partes en el muslo donde duele más la inyección. “Es importante informar que si va a correr o realizar actividad intensa con los brazos es mejor que se aplique la insulina en el abdomen, pues de otra forma se libera más rápidamente y pierde eficacia”.
