Alivia problemas de espalda, cuello y otros dolores
Mejorar la capacidad de funcionamiento en todos los aspectos de la vida es el fin del Método Feldenkrais, que se vale del movimiento para ayudar a las personas a alcanzar el bienestar o mejorar su rendimiento en áreas como la danza, el atletismo y la fisioterapia.
El método, de educación somática, involucra todo el ser por medio de movimiento estratégicos, es benéfico para personas de todas las edades y para aliviar problemas de espalda, cuello y otros dolores físicos.
Así lo afirma Ángeles Nogales, maestra certificada en ese método por la Universidad de Colima, quien impartirá en Mérida un taller este sábado 25 y domingo 26 de mayo.
Señala que Moshe Feldenkrais creó este método, un camino de autoexploración, autoaprendizaje y autoconciencia que usa como herramienta el movimiento, que considera lo más propio del ser humano.
Indica que esta metodología mejora la capacidad de funcionar en todos los aspectos de la vida al volver a la persona más autónoma y a sentirse mejor con la vida, además de que se toma más conciencia del ser, la persona se conoce, ya que es común que las personas no estén conscientes de cómo hacen lo que hacen.
Explica que los movimientos son suaves, no exigen gran esfuerzo, cualquiera pueda realizarlos.
Aunque se vale del movimiento, el método trabaja con el sistema nervioso central más que con los músculos, de forma tal que el trabajo es más descansado y las personas pueden sentir en una sola clase la diferencia antes y después de la misma.
Indica que todos pueden practicar esta metodología, sin importar la edad; a personas de la tercera edad o adultos que comienzan a sentir algunas molestias físicas les puede ayudar a ya no tener dolor, y es también benéfico para deportistas de alto rendimiento y fisioterapistas, quienes pueden usar el método para no lastimarse cuando trabajan y también aplicarlo en sus terapias; de igual manera para quienes practican la danza y quieren mejorar su rendimiento, no lastimarse y hacer las cosas con más gracia.— Iris Ceballos Alvarado
