Retinopatía diabética puede llevar a la ceguera si no se trata a tiempo.- Internet

México, (EFE).- La retinopatía diabética es una complicación visual, crónica y específica de la diabetes que produce alteraciones en los vasos sanguíneos que dañan la retina a largo plazo y, sin tratamiento, puede provocar ceguera, dijo a Efe el doctor Virgilio Lima.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la retinopatía diabética tiene una prevalencia del 43,6 % en todo el mundo, cifra que en México se estima en el 31,5 %.

Según datos de la OMS, la retinopatía diabética aparece en la diabetes mellitus Tipo 1 o juvenil en el 98 % de los pacientes después de haber tenido 20 años la enfermedad.

En tanto, en quienes padecen diabetes mellitus Tipo 2, se presenta en el 60 % de las personas que han vivido al menos 20 años con esta enfermedad.

La retinopatía diabética es la causa más frecuente de ceguera legal entre los 20 y los 65 años en los países industrializados.

Virgilio Lima aseveró que la ventaja es que es una enfermedad que puede evitarse si se detecta oportunamente, sin embargo, debido a que no presenta síntomas es muy complicado su diagnóstico.

El experto dijo que debido a que la enfermedad no tiene síntomas, se debe buscar el padecimiento de manera intencional, sin embargo, en México el procedimiento tiene varias limitantes “pues los servicios de oftalmología en el país están saturados y hay un tiempo prolongado de espera”.

Además, de que el proceso de revisión implica la dilatación de pupilas, lo que provoca que los pacientes sufran de debilidad visual por unas horas y vista borrosa, por lo que requieren ir acompañados y no pueden manejar ni regresar pronto a sus actividades “eso hace que muchos eviten ir a revisión”, señaló.

No obstante, actualmente en hospitales como el Juárez de México, existe una tecnología con una cámara de alta definición con la que se hace una fotografía del fondo del ojo “que nos da la misma información que hacemos cuando dilatamos las pupilas pero no requiere dilatación, no tiene molestia y es muy rápida”, detalló.

La revisión, explicó, sirve para detectar si existe algún riesgo de sufrir la enfermedad y, en caso de tenerla, qué tan avanzada está y con ello se puede dar un tratamiento para evitar que siga progresando.

En caso de que el paciente no tenga ningún cambio en su retina, dijo que solo se recomienda seguir haciéndose el estudio anualmente y, en el caso de las mujeres embarazadas, es recomendable realizarlo entre las semanas 20 y 28 de embarazo.

Finalmente, insistió en la importancia de la detección oportuna, pues dijo que, hasta una quinta parte de los paciente podría tener la enfermedad, e incluso hay quienes nunca son diagnosticados.
“Tenemos la tecnología para todos los pacientes, incluso si no son derechohabientes, solo se tiene que hacer cita, pero es importante que se detecte a tiempo para evitar daños importantes”, concluyó. EFE