Hormigueo y dolor son las alertas
GUADALAJARA.— El síndrome de piernas inquietas o de Willis-Ekbom está relacionado, entre otras, con enfermedades no neuronales, como diabetes, hipertensión, problemas de tiroides, artritis reumatoide, várices, fibromialgia y deficiencias de ácido fólico.
Quienes lo presentan suelen experimentar dolor, picazón, entumecimiento, hormigueo, tensión y malestar en las piernas durante la tarde y la noche, de ahí que el padecimiento también esté clasificado como un trastorno del sueño, explica Rubén Santoyo, médico internista neumólogo del Hospital Regional de Occidente del IMSS en Guadalajara.
“El malestar desaparece cerca de las tres de la mañana y la persona suele estar cansada durante el día porque no tuvo un sueño reparador, está somnolienta y tiene problemas para concentrarse”.
El síndrome no es curable, pero sí puede controlarse con un tratamiento a base de suplementos de hierro y medicamentos “agonistas” de la dopamina, es decir, que favorecen la conducción de este neurotransmisor en el sistema nervioso central.
De un vistazo
Sugerencias
Además de seguir un tratamiento farmacológico, a los pacientes se les recomienda realizar ejercicios de relajación, consumir alimentos ricos en hierro y evitar la ingesta de alcohol y tabaco, estimulantes que agravan el problema.
A consulta
Quienes tengan los síntomas deben acudir con el neurólogo o a una clínica del sueño.
