Crean dispositivo portátil para el personal médico
La halitosis o ‘mal aliento’ es un problema muy común entre la población. La Asociación Dental Americana (ADA) estima que hasta un 50% de los adultos padecerá este “olor bucal desagradable” en algún momento de su vida, ya sea de forma transitoria o crónica.
Si bien en la inmensa mayoría de las ocasiones no pasa de ser una leve “molestia”, puede alertar de la presencia de enfermedades sumamente graves e, incluso, letales, como cáncer de pulmón.
Además, supone una ‘molestia’ que, lejos de resultar inocua, puede tener un impacto sobre la vida social y laboral del afectado, ya que el mal aliento compromete incluso el éxito de una entrevista para un empleo.
Su detección no siempre resulta fácil e incluso la mayoría de las personas ignoran que la padecen. Investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea en la Ciudad Metropolitana de Daejeon (Corea del Sur) han desarrollado un dispositivo portátil capaz de detectar el mal olor bucal por mínimo que sea. Como explica Il-Doo Kim, director de la investigación retomada por la BBC, “el diagnóstico en el aliento exhalado requiere sensores capaces de detectar concentraciones de sulfuro de hidrógeno inferiores a 1 parte por millón”.
Para diseñar su dispositivo, recurrieron al acetato de plomo, compuesto de color blanco que adquiere una coloración marrón tras entrar en contacto con el sulfuro de hidrógeno. Sin embargo, no es lo suficientemente sensible como para detectar este gas maloliente en el aliento humano, por lo que deben diseñar una red tridimensional de nanofibras para que reaccionen ante cualquier mínima presencia de sulfuro de hidrógeno.
¿Y funciona? Pues sí. Los autores fueron capaces de detectar concentraciones de sulfuro de hidrógeno de tan solo 400 ppb observando el cambio de blanco a marrón en su red de nanofibras. La mala noticia es que habrá que esperar para su disponibilidad pues el empleo estará reservado para la detección rápida de la halitosis por los médicos.
Mal aliento Extras
Origen
Un 90% de los casos de mal aliento tienen su origen en la boca y pueden ser un signo de una patología bucal o dental. Sin embargo, en un 8% de las ocasiones no deriva de la propia cavidad bucal y suele ser a causa de una enfermedad en la nariz, la garganta o el tracto digestivo.
Causas
Principalmente, se debe a la emisión de un gas denominado “sulfuro de hidrógeno” o “ácido sulfhídrico”, un compuesto volátil y maloliente derivado del azufre que suele liberarse tras la descomposición por las bacterias de la cavidad oral de los restos de alimentos, la saliva, la mucosa oral e, incluso, la sangre. Cerca de un 90% de los casos de halitosis son consecuencia de una deficiente higiene bucal.
