Involucrados en la operación del sistema nervioso
CIUDAD DE MÉXICO.— Científicos de varias instituciones identificaron 40 genes relacionados con la conducta agresiva en humanos, lo que conduciría al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.
Esos genes participan en procesos biológicos relacionados con el desarrollo y la función del sistema nervioso central, la señalización intercelular y el mantenimiento de funciones celulares, indican los expertos en un comunicado.
Noelia Fernández Castillo, de la Universidad de Barcelona, explica que es probable que algunos genes funcionen como nodos de las redes que predisponen al comportamiento violento. “Si alguno está alterado podría afectar al resto y dar lugar al fenotipo agresivo”.
Cita los casos del Rbfox1, que regula la expresión de 15 de los 40 genes identificados, y el Maoa, que codifica una enzima metabolizadora de la serotonina, neurotransmisor relacionado con varias patologías psiquiátricas.
La investigación revela una base genética compartida entre la agresividad de niños y adultos y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), y entre la agresividad en adultos y la depresión mayor.
No se halló correlación genética con trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el autismo y el estrés postraumático, lo que significa que estas patologías no compartirían factores genéticos de riesgo con la agresividad.
De acuerdo con los expertos, “la constatación más relevante del estudio es que muchos genes se relacionan con la agresividad de acuerdo con los resultados de metodologías experimentales muy distintas, lo que refuerza la idea de que participan en este comportamiento”.
En el estudio, que se publica en la revista “Molecular Psychiatry”, colaboraron especialistas de los institutos de Biomedicina y de Investigación Sant Joan de Déu de la Universidad de Barcelona, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras de España y la Universidad Estatal de Nueva York.
En el protocolo experimental del estudio se combinaron varios análisis de bases genéticas de la agresividad desde perspectivas diferentes.
