La rabia es un peligro latente en Yucatán, ya que existen vectores que pueden transmitirla a animales y seres humanos. Sin embargo, desde hace 24 años no se da en el Estado un caso de contagio de animales de compañía a personas, asegura el médico veterinario zootecnista Roberto Reyes Castillo, presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies de Yucatán.

El último caso de ese tipo se dio en 2004, en Teya, con una especie silvestre.

En ese sentido, subraya que las zarigüeyas, también conocidas como zorros, no transmiten rabia, como sí lo hacen las ardillas y los mapaches, entre otros animales de sangre caliente.

Es precisamente por la presencia de fauna silvestre que no se puede considerar que Yucatán esté libre de rabia. “Ha sido un esfuerzo y un trabajo constante de la iniciativa privada en coordinación con médicos de salud pública y departamentos gubernamentales, tanto estatales como municipales”.

Añade que en las tareas de vacunación, esterilización y concienciación también juega un papel importante la Secretaría de Educación Pública. A su vez, en el IMSS y el Issste “se atiende a pacientes con tratamientos cuando ya fueron agredidos por un animal”.

Reyes Castillo indica que, en términos generales, cada vez hay más conciencia de la importancia de vacunar a los animales contra la rabia, al igual que asumir la responsabilidad de su cuidado.

La dosis se puede aplicar al cachorro a partir de los tres meses de edad. La siguiente es a los seis meses y, posteriormente, una vez al año.

Vacunar, la mejor medida para prevenir la rabia en Yucatán

“La mejor manera que no se transmita rabia de animales domésticos al ser humano es la vacunación”, subraya el médico veterinario zootecnista.

El profesional asistió anteayer a la conferencia “La rabia en Yucatán 2022” que impartió Raúl Betanzos López, de la coordinación estatal de zoonosis de Chiapas. Se realizó en la Dirección de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Mérida.

En ese marco, Gerardo Solís Pasos, director de Sanidad Agropecuaria de la Secretaría de Desarrollo Rural, explicó que Yucatán es un estado donde la rabia es endémica y, por su geografía, clima y grado de humedad, ofrece condiciones idóneas para la reproducción del murciélago hematógafo, que transmite la enfermedad a especies ganaderas.

Por esa razón, el estatus zoosanitario de la entidad es el de fase de control.

La actividad organizada por el Colegio de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies se realizó en el marco del Día del Veterinario, que se conmemora el 17 de agosto.