En México, siete de cada 10 personas adultas tienen problemas de sobrepeso, señala la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), realizada en 2018.

Dulces, pan, tacos, tortas y otro gran número de platillos que forman parte de la gastronomía mexicana en buena manera han contribuido al grave problema de sobrepeso que existe en nuestro país, el cual ocupa el quinto lugar en el mundo en casos de ese mal.

En México, los padecimientos asociados a la obesidad tienen que ver con el 61% de las defunciones, según datos de mortalidad del Inegi en 2019.

El especialista en cirugía bariátrica José Rodríguez Villarreal, presidente del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas, recuerda al Diario que hay una alternativa para las personas que presentan comorbilidades relacionadas al sobrepeso: la cirugía bariátrica.

Este procedimiento quirúrgico se realiza en dos fases, la primera es completamente restrictiva, ya que al paciente se le coloca una manga gástrica para reducir a un 10% o 15% la capacidad de su estómago para recibir alimentos. La segunda parte consiste en realizar una “y” con los intestinos, de manera que por un conducto baje la comida y por el otro pasen las secreciones gástricas.

“Cuando comenzamos a desarrollar la cirugía, nos empezamos a dar cuenta de otras cosas, por ejemplo que los pacientes diabéticos dejaban de tomar medicamentos o ya no necesitaban de inyectarse insulina. Los niveles de colesterol bajaban y la hipertensión se controlaba”, indica.

“Esto es porque al restringir la cantidad de alimentos el cuerpo comienza a usar las reservas de energía que hay en la grasa acumulada”, señala el experto.

La cirugía

En México, la cirugía se realiza en instituciones del sector salud, de manera gratuita. Para que un paciente pueda ser candidato a someterse a la intervención debe presentar el nivel II de obesidad, es decir, contar con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 35 o superior.

La intervención quirúrgica se realiza por laparoscopia, por lo que los pacientes pueden regresar a sus actividades en una semana, con la única restricción de no levantar cosas pesadas.

Sin embargo, el tratamiento continúa con un acompañamiento integral: el paciente requiere la atención de un equipo multidisciplinario de psicólogos, nutriólogos y profesionales que orienten sobre el ejercicio, al menos por 18 meses, tiempo en el que se debería llegar a un IMC adecuado.

“El IMSS está obligado a realizar la cirugía; sin embargo, hay hospitales privados en los que también se realizan estas cirugías que tiene que ver con la salud y no con lo estético”, señala el doctor Rodríguez Villarreal, quien, aunque advierte que la operación no tiene mayores riesgos, es muy importante buscar a especialistas certificados por el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (Conacem).

“Si el precio es muy barato, ahí hay que sospechar que algo puede complicarse y no salir bien”, dice.

Señala la importancia de combatir el sobrepeso y la obesidad en la infancia, ya que el problema de la mala alimentación se refleja cada vez con más gravedad en los niños, que tienen altas probabilidades de ser obesos de adultos.— Gabriel Chan Uicab

 

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