NUEVA YORK (HealthDay News).— Un nuevo gel de inmunoterapia que se está evaluando en perros domésticos podría preparar el camino para un tratamiento más apacible y efectivo para uno de los cánceres pediátricos más comunes, señalan unos investigadores.
El sarcoma es uno de los tipos de cánceres más comunes en los perros y afecta tanto a los huesos como a los tejidos blandos.
También es el tercer cáncer más común en niños, entre los cuales uno de cada tres fallece de la enfermedad, precisan los científicos.
El sarcoma en los caninos “se presenta exactamente de la misma forma que en los niños, mediante un bulto en el tejido del músculo o del hueso”, explica el doctor Joost Lesterhuis, director del Centro Oncológico del Instituto Telethon Kids en Perth, Australia.
El primer paso en el tratamiento estándar es extirpar el tumor a través de una cirugía, pero “con frecuencia, quedan algunas células cancerosas y el cáncer vuelve”, apunta Lesterhuis.
Ahora, los investigadores han desarrollado un gel terapéutico que, cuando se combina con la cirugía, podría mejorar el tratamiento de los sarcomas.
El gel, que está lleno de medicamentos de inmunoterapia, se aplica dentro de la herida quirúrgica que queda cuando se extirpa el tumor, explica Lesterhuis.
“Los medicamentos de inmunoterapia comienzan a trabajar: reúnen células inmunitarias de todo el cuerpo y las activan en el lugar del tumor, para limpiar cualquier célula cancerosa restante”, apunta Lesterhuis
El gel se evaluó en siete perros diagnosticados con sarcomas en Perth Veterinary Specialists y hasta ahora los resultados han sido positivos, subraya Ken Wyatt, oncólogo veterinario. Sin embargo, advierte que la investigación en animales no siempre da los mismos resultados en humanos.
“No parece haber ningún problema con la curación de los perros que han participado en el ensayo y parece que logramos una respuesta bastante buena con el gel”, enfatiza Wyatt.
“Todo el mundo gana: los perros reciben tratamientos a los que de otra forma no tendrían acceso, y también están haciendo algo que podría, en última instancia, ayudar a los niños con el cáncer”.
Ha habido pocos avances en el tratamiento del sarcoma en las últimas tres décadas, lamenta Lesterhuis. Los niños todavía se exponen a unas dosis altas de radioterapia y quimioterapia tóxicas para prevenir la recurrencia del cáncer.
“Es una enfermedad cruel, y entre los efectos secundarios para toda la vida de los niños que sufren con los tratamientos más tradicionales se encuentran dificultades del aprendizaje, infertilidad, problemas del habla y de la visión, e incluso cánceres secundarios”, dice.
“Nuestro sueño es que, al final, podamos reemplazar la quimioterapia y la radioterapia del todo con este tipo de inmunoterapias”.
“Pero en esta etapa lo consideraría como una añadidura, en que podríamos reducir parte de la quimioterapia o la radioterapia”.
