Un macroestudio genético identificó 49 nuevas variantes genéticas que predisponen a sufrir Covid grave, un avance que, además de mejorar la comprensión de esta enfermedad, revela algunas dianas terapéuticas que ayudarán a desarrollar nuevos tratamientos.
El estudio internacional, liderado por Kenneth Baillie, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), se publicó en la revista “Nature” y lo retoma la agencia EFE.
El Covid severo, la forma más grave de la enfermedad causada por el virus del SARS-CoV-2, ocasiona unos daños pulmonares mediados por el sistema inmunitario del paciente y, mientras que unas personas mueren, otras no desarrollan síntomas. La diferencia entre unos y otros está en unos factores genéticos que los científicos están empezando a entender.
Hace un año, el consorcio GenOMICC (una colaboración mundial para el estudio genético de enfermedades) publicó —también en “Nature”— una investigación sobre los factores genéticos que podrían influir en la gravedad de la enfermedad.
Aquel estudio se hizo secuenciando el genoma de unos 10,000 pacientes con Covid-19 en estado crítico y permitió identificar 16 nuevas variaciones genéticas vinculadas al Covid severo, algunas relacionadas con la coagulación de la sangre, la respuesta inmunitaria y la intensidad de la inflamación.
Ahora, tras analizar los datos genómicos de 24,202 nuevos pacientes gravemente enfermos con Covid-19, el equipo de Baillie identificó 49 nuevas variantes genéticas subyacentes a la forma más grave de la enfermedad.
“El número de pacientes secuenciados a genoma completo en este trabajo es un número muy alto que permite sacar conclusiones mucho más firmes que trabajos anteriores con cohortes más pequeñas”, apunta el colaborador del macroestudio Pablo Lapunzina, del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) del ISCIII y del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Paz (IdiPAZ) de Madrid.
Opciones terapéuticas
Las 49 regiones genómicas asociadas al Covid severo sirvieron a los investigadores para estudiar posibles opciones terapéuticas y, después de combinar estos resultados con datos de expresión génica y proteica, identificaron 114 posibles dianas farmacológicas.
Por ejemplo, “hemos encontrado regiones del genoma relacionadas con la inflamación con potencial utilidad para reposicionar medicamentos contra la inflamación”, avanza Lapunzina.
Los pacientes con Covid severo sufren una tormenta de citoquinas, “una reacción inflamatoria que aparece pocos días después de la infección y que no es una infección como tal, sino una respuesta inflamatoria exagerada del organismo”, explica.
En esos casos, se podrían utilizar algunos medicamentos específicos para tratar ese proceso inflamatorio exagerado, “fármacos como los anticuerpos monoclonales o los que se administran a los pacientes de enfermedades autoinmunes, como el lupus, la esclerodermia o la artritis reumatoide”, indica Lapunzina.
Uno de esos medicamentos propuestos por el equipo de investigadores es el baricitinid, que se usa en respuestas excesivas autoinflamatorias.
El estudio también descubrió dianas relacionadas con genes implicados en la respuesta del organismo a virus invasores, con procesos de activación monocito-macrófago, y con inmunometabolismo.
Los autores creen que la reconversión de fármacos existentes hacia estas vías podría ayudar a tratar a los pacientes gravemente enfermos con Covid-19.
En la investigación participaron centros de investigación de España, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Colombia, Francia, Alemania, Irlanda, México, Países Bajos, Paraguay, Arabia Saudí, el Reino Unido y Estados Unidos.
