Si bien la tecnología aplicada al campo de la medicina, y más específicamente en la imagenología de diagnóstico, ha experimentado importantes avances en los últimos años, la mastografía contrastada se constituye hoy día como una de las técnicas más innovadoras para la detección temprana y oportuna de diversos aspectos clínicos, desde lesiones benignas, tumores malignos, microcalcificaciones, así como lesiones ocultas por medios convencionales que podrían pasar inadvertidas.
Seguridad, rapidez y precisión son factores determinantes en el tratamiento de ciertos padecimientos en los senos, especialmente cuando se trata del diagnóstico y abordaje clínico del cáncer, aunque hoy día existe tecnología y equipos para realizar mastografías y ultrasonidos con un alto grado de efectividad, la llegada a Mérida de una técnica más depurada y precisa hace albergar esperanzas y mejorar las expectativas de recuperación de las pacientes.
Mastografía contrastada
Se trata de la mastografía contrastada que ya se realiza en el Centro Radiológico “Cirilo Montes de Oca”.
El director del Centro Radiológico CJ Montes, Dr. Ignacio Sauri Duch junto con los doctores Andrés Marroquín Novelo y Mario Lizama Rubio, son los encargados de ofrecer esta tecnología para estudios mastrográficos.
El doctor Mario Lizama es un radiólogo con alta especialidad en imagen mamaria que se ha entrenado en el uso de la técnica contrastada, este procedimiento, único en Yucatán, lleva los niveles de diagnósticos a índices de alta confiabilidad, seguridad, certeza y rapidez.
En entrevista con el Diario, señalan la mastrografía contrastada como un adelanto en técnicas de diagnóstico en el estudio de seno, pues no sólo incorpora lo más avanzado en imagen digital tridimensional y tomosintesis, también emplea rayos x de energía espectral de última generación y el contraste yodado intravenoso, agente que potencializa la visualización de nuevos vasos sanguíneos que alimentan tumores malignas imperceptibles a la vista y tacto.
La mastografía contrastada es útil en la estadificación preoperatoria de pacientes con cáncer de mama, al detectar lesiones ocultas en la misma mama o en la contralateral y para valorar la respuesta a quimioterapia de pacientes con cáncer.
A mediados de los años 70 se comienza a hablar de la mastografía, un estudio radiográfico que se realiza para detectar anomalías en los tejidos mamarios. También se conoce como mamografía.
Este método de imagen es de suma importancia en pacientes con alto riesgo de cáncer de mama por antecedentes familiares o mutaciones genéticas detectadas así como cuando existe duda en los hallazgos obtenidos en otros estudios.
Complicado inicio
A decir de Sauri Duch, los inicios de la mastografía fueron difíciles por la desconfianza que producía la exposición a fuentes de radiación que podría tener efectos adversos en la glándula tiroides, pero científicamente esto no fue demostrado, por el contrario, el estudio probó su eficacia para detectar cáncer de mama en sus etapas iniciales, hundimientos, pequeños nódulos o masas que no se pueden sentir al tacto, identificar cambios en la consistencia o color de la piel, detectar aumento de tamaño de alguno de los senos, secreción por el pezón.
Al igual que los rayos X, el uso de película especializada y procesos de revelado semejantes a los utilizados en el revelado de negativos fotográficos, fueron las primeras formas de hacer físicamente visibles los resultados.
Los avances en materia de imagenología y el tránsito de los procesos análogos de placas a sistemas digitales de alta resolución, abonaron al perfeccionamiento tecnológico de los mastógrafos, mejorando la calidad de la imagen y la rapidez en la obtención de la misma.
El estudio se complementaba con un procedimiento de ultra sonido que contribuía a dar certidumbre al diagnóstico.
Andrés Marroquín explicó que la mastografía es una valiosa herramienta en el tratamiento de diversos padecimientos, pero cuando se trata de detección de cáncer, un diagnóstico certero y oportuno puede ser una gran diferencia.
Recordó que el cáncer es una enfermedad que progresa y evoluciona, mientras más temprana la detección mejor es el pronóstico de recuperación, así mismo la mastografía es muy importante para evaluar los progreso en las terapias, un seguimiento puntual del tratamiento puede arrojar que éste no está surtiendo el efecto deseado y deben realizarse los ajustes necesarios para atacar adecuadamente el problema.
“En sí misma la mastografía es una muy útil herramienta de diagnóstico, con un enfoque más tecnificado y con la digitalización de la imagen, podemos obtener visualizaciones más precisas desde diversos ángulos de cada seno, revisar los elementos anatómicos y acercarnos a aquellos que puedan parecer anormales, sospechosos o inusuales”, comentó. La mastografía contrastada revela más allá de lo evidente.
El elemento de contraste dibuja los vasos sanguíneos con marcada claridad al momento de realizar las tomas; la ventaja de esta técnica, que no debe tardar más allá de 15 minutos, es que es muy evidente y permite ubicar las tumoraciones que se están alimentando a través de nuevos vasos sanguíneos, lo que facilita su ubicación en la compleja estructura de tejidos que conforman el seno.
Principales ventajas
Una de las principales ventajas es que permite detectar lesiones malignas, estudiar lesiones multicéntricas, multifocales y contralaterales, permite evaluar la respuesta al tratamiento de quimioterapia, diagnosticar lesiones palpables, detectar lesiones de baja sospecha de malignidad y el costo beneficio del estudio no se compara al de una resonancia magnética.
Curiosamente este importante adelanto tecnológico aplicado al campo de la medicina tiene en el uso de ciertas sustancias tópicas sobre la piel del paciente como cremas, desodorantes o talco, una suerte de “Kriptonita” que impide la correcta realización del estudio, de manera que es recomendable llegar al mismo con un aseo básico y nada más.
El Centro Radiológico “Cirilo Montes de Oca” se ubica en Av. Pérez Ponce, número 492 B x 52 y 54. Brinda servicio de lunes a viernes de 8 a 19 horas y sábados de 8 a 13 horas, citas a los teléfonos 927-68-66 y 927-64-31.— Emanuel Rincón Becerra





