Determinar el riesgo de deterioro con un análisis de sangre permitiría diseñar estrategias de atención a medida que se va envejeciendo
Determinar el riesgo de deterioro con un análisis de sangre permitiría diseñar estrategias de atención a medida que se va envejeciendo

MADRID (EFE).— A medida que envejecemos es más difícil saber quién tendrá años saludables y quién corre más riesgo de sufrir deterioro grave, pero un estudio descubrió unas moléculas en el torrente sanguíneo que podrían ayudar a predecir la probabilidad de supervivencia a corto plazo.

La investigación liderada por Duke Health (Estados Unidos) y hecha en colaboración con la Universidad de Minnesota comprobó que unas moléculas de ARN conocidas como piRNAs pueden utilizarse como biomarcador del estado de salud y predecir la probabilidad de que una persona mayor sobreviva al menos en los dos años siguientes.

Los autores creen que estos resultados, publicados ayer en “Aging Cell”, sugieren que, en el futuro, un simple análisis de sangre permitiría identificar riesgos de supervivencia de forma temprana y orientar estrategias de atención para promover un envejecimiento saludable.

Las piRNAs se encargan de vigilar el genoma para evitar que haya mutaciones, regular el sistema inmune y reparar los tejidos.

El equipo midió las piRNAs en muestras de sangre de adultos de 71 años o más y descubrió que tener niveles más bajos de ciertas piRNAs estaba fuertemente relacionado con una supervivencia más prolongada.

“La combinación de solo unas pocas piRNAs fue el predictor más fuerte de supervivencia a dos años en adultos mayores; más fuerte que la edad, los hábitos de estilo de vida o cualquier otra medida de salud que examinamos”, subraya Virginia Byers Kraus, autora principal del estudio y profesora en los departamentos de Medicina, Patología y Cirugía Ortopédica de Duke.

“Lo que más nos sorprendió fue que esta señal tan potente proviniera de un simple análisis de sangre”.

El equipo utilizó inteligencia artificial causal y aprendizaje automático (“machine learning”) para analizar 187 factores clínicos y 828 tipos de ARN pequeños en 1,200 muestras de sangre.

Los resultados de supervivencia se determinaron vinculando a los participantes con los registros nacionales de mortalidad.

El análisis estadístico demostró que un grupo de tan solo seis piRNAs podía predecir la supervivencia a dos años con una precisión de hasta el 86%.

Los investigadores confirmaron estos hallazgos en un segundo grupo independiente de personas mayores.

Quienes vivieron más tiempo presentaban consistentemente niveles más bajos de piRNAs específicas, algo que ya se había visto en organismos simples.

“Sabemos muy poco sobre las piRNAs en la sangre, pero lo que estamos viendo es que tener niveles más bajos de algunas específicas es mejor” y cuando estas moléculas están presentes en cantidades más altas “puede ser una señal de que algo en el organismo va por mal camino”, advierte Kraus.

Moléculas de ARN Predicción de la longevidad

Más resultados del estudio de Duke Health sobre moléculas predictoras de la longevidad.

Más precisas

Para predecir la supervivencia a corto plazo, las moléculas piRNAs fueron más efectivas que factores como la edad, el colesterol, la actividad física y más de 180 medidas clínicas adicionales.

Información valiosa

Para anticipar la supervivencia a largo plazo, aunque los factores del estilo de vida ganaron peso, las piRNAs siguieron aportando información valiosa sobre la biología subyacente.

A futuro

Los próximos pasos del equipo incluyen estudiar si los tratamientos, cambios en el estilo de vida o medicamentos podrían alterar los niveles de piRNA, a fin de mejorar la salud a medida que se envejece.

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