NUEVA YORK (HealthDay News).— Un nuevo estudio indica que el adolescente respondón y enojado podría acabar envejeciendo antes de tiempo. El comportamiento agresivo en la adolescencia está relacionado con un envejecimiento biológico más rápido a los 30 años, informaron investigadores en “Health Psychology”.
También tienen más probabilidades de ganar peso al llegar a esa edad.
“A menudo se ridiculiza a los adolescentes por tratar sus relaciones como asuntos de vida o muerte”, dice Joseph Allen, investigador principal del trabajo y profesor de psicología en la Universidad de Virginia.
“Estos hallazgos sugieren que, en cierto modo, realmente están en lo cierto: las relaciones que comienzan en la adolescencia, y especialmente los patrones de conflicto y agresión que surgen a esa edad, parecen tener implicaciones fundamentales en la salud física a largo plazo”, señala Allen.
Los científicos tienen la teoría de que el estrés del conflicto constante que se extiende a la edad adulta probablemente contribuye a este envejecimiento acelerado, lo que puede aumentar el riesgo de problemas de salud a lo largo de la vida como males cardíacos y diabetes.
Para el nuevo estudio, los investigadores siguieron a 121 estudiantes de comunidades suburbanas del sureste de Estados Unidos desde los 13 años hasta la edad adulta, y recopilaron informes de agresión, conflictos familiares y problemas de relaciones con amigos y compañeros.
Cuando los estudiantes alcanzaban los 30 años, el equipo evaluaba su edad biológica mediante análisis de sangre. La edad biológica refleja el envejecimiento por desgaste de los tejidos y células de una persona, que puede ser anterior a la edad del calendario.
El equipo utilizó dos métodos validados que combinaban factores como la presión arterial, la inflamación, el azúcar en sangre, el colesterol y la función inmunitaria para calcular la edad de cada persona en comparación con su edad real.
“Ambos métodos demostraron que niveles más altos de agresividad en la adolescencia temprana predecían una edad biológica más avanzada a los 30 años, incluso teniendo en cuenta el género, los ingresos familiares, las enfermedades graves de la infancia y la forma corporal de los adolescentes”, añade Allen.
En particular, los niños y adolescentes de familias de bajos ingresos mostraron signos de envejecimiento más rápido, patrón probablemente vinculado a sus relaciones difíciles.
Los chicos tendían a experimentar más conflictos con sus padres, mientras que los adolescentes de familias de bajos ingresos tenían más probabilidades de actuar mal contra sus compañeros.
Sin embargo, la agresividad temprana no predijo un envejecimiento más rápido a menos que contribuyera a problemas de pareja más adelante en la vida.
Si estos adolescentes continuaron discutiendo con sus padres y maltratando a sus amigos a medida que crecían, sus continuas dificultades para relacionarse fueron lo que finalmente predijo un envejecimiento acelerado.
“Este estudio no demuestra que la agresión adolescente cause directamente un envejecimiento más rápido”, aclara Allen. “Otros factores que no medimos también pueden estar influyendo, y es probable que lo que realmente importe sea cómo esos comportamientos tempranos se convierten en problemas de pareja más adelante. Tampoco podemos decir aún si son acciones agresivas, actitudes hostiles o una mezcla de ambas las que marcan la diferencia”.
Los resultados destacan la importancia de ayudar a los adolescentes a desarrollar relaciones más saludables y aprender mejores formas de resolver conflictos.
“Este estudio destaca las posibles consecuencias duraderas para la salud derivadas de los desafíos sociales que surgen en la adolescencia temprana”.
“El envejecimiento acelerado se ha relacionado con un mayor riesgo de futuras enfermedades coronarias, diabetes, hipertensión, inflamación e incluso muerte prematura”.
De un vistazo
Relaciones saludables
Los resultados del estudio sobre adolescencia y vejez revelan la importancia de ayudar a los muchachos a desarrollar relaciones más saludables y aprender mejores formas de resolver conflictos.
Efectos duraderos
“Destaca las posibles consecuencias duraderas para la salud derivadas de los desafíos sociales que surgen en la adolescencia temprana”, señala Joseph Allen.
