Magic Leap confirmó que en 2018 estará listo su primer producto: unas gafas que permitirán navegar por internet, ver películas y conectarse en entornos virtuales sin aislarse del mundo real, informa la BBC.
Las nuevas gafas de Magic Leap utilizan un campo de luz artificial para “engañar” al cerebro y hacerle creer que los objetos que proyecta son reales.
El producto todavía no ha sido lanzado para el gran público. Se espera que su precio supere los 1,000 dólares, aunque lo verdaderamente interesante llegará con la creación de aplicaciones y programas por parte de los desarrolladores y otros “creativos”, según la firma, una operación que todavía está en curso.
Todavía hay muchas preguntas en el aire: ¿cuán realista lucirá el mundo que logren crear? ¿Tendrán un diseño final más atractivo? ¿Aplicaciones útiles?
“El diseño de primera versión (de las gafas de Magic Leap) se asemeja a unos enormes anteojos de protección unidos a una bolsa de colostomía”, bromea Dave Lee, corresponsal de tecnología de la BBC en América del Norte.
“Lo cierto es que si lograron incluir la potencia informática necesaria para una máquina de ese tamaño, Magic Leap es ya un triunfo”.
“Aunque, por supuesto, deberemos reservar los juicios hasta que la gente pueda probarla de verdad”, añade.
Lee sostiene que las demostraciones en el pasado de Microsoft con su sistema de realidad aumentada Holosens “sugieren que hay un mundo más inmersivo e impresionante que un dispositivo puede producir”.
Realidad Detalles
La compañía Magic Leap trabaja en el desarrollo de la realidad mixta o híbrida:
Otras empresas
Otras firmas que están desarrollando dispositivos para esta tecnología son las chinas Lenovo y Acer.
Más compleja
La realidad mixta ofrece, de hecho, un proceso más complejo que la realidad aumentada: no sólo superpone información sobre el mundo real, sino que fusiona lo físico con lo virtual.
Mundo indistinguible
“Por eso la experiencia será mucho más inmersiva”, explican desde Editeca, una escuela de diseño que ofrece cursos sobre realidad virtual en Madrid. “Todo se irá adaptando de manera que podamos llegar a tener un mundo indistinguible que mezcle lo físico y lo digital”, aseguran.
