TOKIO (EFE).— La empresa aeroespacial japonesa iSpace informó ayer que el fallido descenso en la Luna de su módulo Resilience, el viernes 6, se debió a una anomalía en su altímetro, lo que impidió que la nave desacelerara a tiempo antes de tocar la superficie del satélite.
“El dispositivo láser para medir la distancia entre la nave y el suelo lunar no comenzó a funcionar a tiempo”, explicó la compañía.
El Láser de Medición de Distancia debía activarse a una altitud de tres kilómetros, pero no lo hizo sino hasta que estuvo aproximadamente a un kilómetro.
Como resultado, el módulo descendió demasiado rápido y alcanzó los 192 metros de altitud a una velocidad de 150 kilómetros por hora, momento en el cual se perdieron los datos del vuelo.
Se calcula que impactó a unos 370 metros al sureste del objetivo original. “Es muy frustrante”, expresó el presidente ejecutivo de iSpace, Takeshi Hakamada. “Avanzaremos hacia la siguiente misión sin detenernos”.
A diferencia del intento fallido de 2023, esta vez no hubo problemas de conexión entre el sensor de altitud y el sistema de vuelo.
“El problema fue directamente en el funcionamiento del altímetro”, confirmaron ingenieros. iSpace colaborará con expertos externos y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) para corregir errores.
La próxima misión de iSpace se prevé para 2027. Se calcula que los costos de desarrollo aumentarán hasta unos 10.3 millones de dólares, debido a la reelección de sensores y la revisión completa de las pruebas previas.
El módulo Resilience llevaba a bordo el microrróver europeo Tenacious y otros instrumentos científicos para realizar experimentos de producción de alimentos, electrólisis de agua y medición de radiación.
Hasta ahora, sólo dos empresas privadas estadounidenses, Intuitive Machines y Firefly Aerospace, han logrado exitosamente alunizar. Con este nuevo intento, iSpace mantiene el objetivo de convertirse en la primera compañía asiática en lograr un descenso lunar controlado.
