Amigos de Ángel Bernardo May Moo llevan trofeos de los campeonatos donde participó en Dzidzantún

DZIDZANTÚN.— Más de un centenar de familiares, amigos y futbolistas despidieron a Ángel Bernardo May Moo, futbolista y pescador, con una misa por su eterno descanso y con un homenaje póstumo en el campo de fútbol de la unidad deportiva, lugar donde el extinto joven cosechó grandes triunfos.

Al domicilio que habitó el joven, en la calle 19 entre 24 y 26, llegó desde la tarde del viernes 30 mucha gente que participó en la celebración eucarística, que ofició el párroco de Santa Clara de Asís, Jenaro Rodríguez Colomé.

La misa estuvo llena de expresiones de afecto, solidaridad y sentimientos encontrados de los presentes.

Testimonios

—Todos nosotros tenemos la certeza que un día vamos a morir, pero también tenemos la certeza de tener la pregunta ¿Dónde está el cuerpo de Ángel? Lo que no va a desaparecer es el recuerdo que tienen de Ángel grabado en el corazón, se abre una esperanza que esté vivo, pero también la certeza de que ya no lo esté —dijo el padre en la homilía en alusión a que el pescador naufragó el lunes 18 de diciembre y no fue rescatado ni vivo ni muerto.

—Todos experimentamos ese vacío en el corazón, donde vemos la fragilidad de nuestra vida y lo grande de las personas pueden llegar a ser —agregó.

—Alguna obra buena habrá hecho Ángel, que logró reunir el día de hoy a tantas personas. Sabemos que algún día nos vamos a encontrar con él, sabemos que todos nos vamos a encontrar con Dios.

Durante la celebración, varios amigos dieron testimonio de la vida del futbolista y hombre de mar.

—Lo conozco desde niño, lo recuerdo como una persona optimista, a pesar de los problemas que pudiéramos tener, siempre buscaba la manera de salir adelante. La mayoría de los que nos encontramos aquí reunidos jugamos con él. Nos deja un gran vacío, pero también nos deja un gran legado — dijo Iván Perera.

—Agradezco la presencia de todos ustedes, es una alegría ver cuánto amor le tienen a mi hermano. Cada uno de ustedes lo conoció, sabía de la nobleza de su corazón; él se daba a los demás y olvidarse de sí mismo —dijo Brenda May.

—Yo sé que es una gran pérdida, como familia le hemos dado vueltas a todo esto y no hallamos explicación.

—Nos quedan los recuerdos, tenemos la tranquilidad, todo lo dejamos en las manos de Dios. Me alegra ver ese cariño que veo en ustedes hacia él —abundó la hermana del desaparecido.

Adán Guerrero Zaldívar, visiblemente emocionado y con un nudo en la garganta dijo de su desaparecido amigo: “Conviví mucho con él en el terreno de juego. Siempre lo voy a recordar como una persona que luchó mucho, con entrega, pasión”.

—Como persona y jugador de fútbol nos deja un gran legado, la humildad, lucha, perseverancia. Da gusto ver a muchos futbolistas que compartieron el campo.

—Recuerdo los goles que metió, cuando participaba en los distintos equipos donde jugaba, el gol que anotó en Ixil que lo hizo acreedor a reconocimientos. Fue un guerrero, desde donde se encuentre estoy seguro que está feliz porque está viendo el gran cariño que le tenían —expresó.

Tras los testimonios, el sacerdote Rodríguez Colomé concluyó diciendo: “Fue una gran persona que se entregó a su familia, fue un gran amigo que se le recordará en la vida de cada uno de ustedes por la persona que fue; hacer que su vida trascienda en la vida de cada uno de ustedes, hagan una oración por él”.

Seguidamente se realizó una caminata hasta el campo de la unidad de fútbol, donde participaron futbolistas, familiares y amigos, encabezados por un grupo de amigos que llevaron trofeos de los campeonatos donde participó, la camiseta con el número 19 con la leyenda “Solero” y una fotografía, que fue llevada por su hermano.

Homenaje póstumo

Al llegar al campo de fútbol, se le rindió un homenaje póstumo para honrar su memoria; se hizo un pase de lista con la alineación del equipo de fútbol. Cuando se mencionó el nombre de Ángel Moo los aplausos se dejaron escuchar, después los presentes ofrecieron un minuto de aplausos y porras.

Se vivieron momentos emotivos entre sentimientos encontrados, sollozos de los asistentes; siendo así como la comunidad despidió al destacado jugador de fútbol.

La familia May Moo, junto con varios amigos, también realizaron un homenaje en memoria del pescador caído en el cumplimiento de su labor pesquera en el puerto de Santa Clara, donde se hizo una ofrenda floral en el mar, para honrar su memoria.— Miguel Ángel Rojas Tamayo