Algunos visitantes locales que recorrieron ayer sábado el malecón

PROGRESO.— Con una temperatura de 23 grados centígrados y con el arribo del crucero “Vision of the Seas”, se llevó al cabo la primera jornada sabatina de 2018 en el malecón de este puerto.

El turismo internacional impulsó en cierta medida las ventas del malecón, sin embargo, fue un día con poca fluidez de personas.

La zona oriente del malecón contó con muy poca presencia de turismo local, nacional e internacional, prestadores de servicios indicaron que su día “apenas resultó con ganancias”

De esta forma, el comerciante de sombrillas playeras, Luis Gamboa Pech, expuso que fue “un sábado con algo de gente” y tuvieron que bajar los precios de sus productos para obtener algo de ventas.

—El frente frío continuó haciendo de las suyas, hizo que venga poca gente, de hecho, entre semana prácticamente no pudimos trabajar —agregó.

—Sabíamos que si ayer queríamos tener algo de ganancia, teníamos que bajar el precio de las sombrillas, no había otra forma de vender —comentó Gamboa Pech.

El comerciante dijo que tuvieron que limpiar con rastrillos su área de servicios ya que en gran parte de la playa se acumuló el sargazo por el mal tiempo.

Turistas de crucero

Cientos de turistas del crucero “Vision of the Seas”, se mantuvieron en la zona poniente de la playa, lo que benefició a los comerciantes de dicha zona.

El crucero arribó a las 8:30 de la mañana proveniente de Cozumel, Quintana Roo y partió a las 6 de la tarde con destino a Galveston, Texas.

Por su parte, un comerciante con un establecimiento propio en el malecón, manifestó que continúan con los estragos que les generó el 2017, ante la falta de agua que se vivió en la zona.

La persona, que prefirió omitir su nombre y establecimiento, indicó que en las últimas dos semanas de diciembre, en las cuales el vital líquido escaseó, tuvo que pagar alrededor de 5 mil pesos en pipas de agua.

Señaló que el costo de cada pipa rondó entre los 700 y 800 pesos, otra gran problemática fue que se tenían que percatar que tuviera medidas de salud óptimas.

—Aparte que teníamos que pagar, nos asegurábamos que fuera el agua más limpia y clarificada, ya que si ésta no era la más saludable podía desencadenar severas enfermedades al público general —sostuvo.

Cierre caótico

—Para los restaurantes y hoteles el cierre de año sí fue caótico, se desembolsaron miles de pesos que no estaban contemplados, hasta ahora continuamos afectados por la escasez de agua.

La persona también narró que el inicio del 2018 ha decaído considerablemente en el malecón y que continuará en picada la economía hasta el Carnaval.

Expuso que la expectativa es “poco alentadora”, ya que se piensa que la falta de agua se mantendrá en el puerto, lo que ocasionará más gastos en pipas.— Emmanuel de Jesús Verde Narváez