Custodios sacaron a los Santos Reyes del santuario de Tizimín para la última procesión solemne antes de subirlos a sus nichos

TIZIMÍN.— Después de 17 días de permanecer en el altar mayor de la iglesia, las imágenes de los Santos Reyes fueron subidas a sus nichos tras una procesión solemne anteanoche domingo.

A las 7 p.m., el párroco Luis Fernando Góngora Góngora y el vicario Christian Andrade Gutiérrez oficiaron la misa ante los fieles, quienes llenaron la iglesia.

En la celebración estuvieron el alcalde Jorge Vales Traconis; la regidora de Cultura y Educación, Shelina Osorio Ramírez, y la reina de la feria, Johany Cetzal May, quienes encabezaron la procesión con los sacerdotes.

Poco después de las 8 de la noche los custodios prepararon las urnas de cristal de los patronos para sacar a los Santos Reyes y hacer el recorrido tradicional alrededor del parque principal.

Por ratos se registraron complicaciones, sobre todo frente al Palacio Municipal por el equipo de sonido y el escenario que se instaló para un baile popular que ofrecieron el Comité de Feria y la Comuna, ya que se redujo el espacio por donde pasaron las sagradas imágenes.

Los feligreses caminaron con los Santos Reyes, llevaron velas encendidas y ruda esperando cualquier momento para acercarse y despedirse de los patronos.

Para ingresar de nuevo a la iglesia la gente se aglomeró, lo que hizo difícil el acceso de los Santos Reyes.

Incluso, dentro de la iglesia se tuvo que pedir a las personas que se retiren del área por donde pasarían los Santos Reyes; algunos se resistieron y otros aprovecharon ese momento para untar la ruda a las urnas con las veneradas imágenes.

Una vez que se restringió el espacio donde asentaron a los Santos Reyes pasaron las autoridades municipales, la reina de la feria y el párroco para agradecer y despedirse de los patronos.

Los custodios subieron a los nichos las veneradas imágenes, una a una; en la parte de arriba se pararon el vicario Andrade Gutiérrez y el presidente mayor de los custodios, Dionisio Dzib y Pat, para velar por la seguridad de las esculturas.

Los aplausos y las lágrimas por la emoción de los feligreses no pudieron faltar.

A pesar de que ayer lunes los patronos ya estaban en sus nichos algunos fieles llegaron a visitarlos y algunos vendedores ambulantes permanecían en el atrio de la iglesia.— WENDY A. UCÁN CHAN