Ricardo Mejía Loeza

MOTUL.— Cuatro vecinos que tienen negocios pequeños en la calle 28 entre 27 y 29-A del Centro, donde desde el martes se construye el Andador Cultural, Comercial y Turístico, afirman que la obra les beneficiará porque los visitantes tendrán espacio suficiente para ver las mercancías y comprar; en cambio, ahora las miran a prisa para no bloquear el paso a los demás peatones.

—Esta obra causa perjuicios que se pueden superar porque a la larga beneficiará a los motuleños y visitantes, quienes tendrán mayor seguridad al caminar por esta calle, que es muy transitada —destaca José Tapia Tapia, de la refaccionaria El Tope.

—Ojalá que se cumpla el proyecto tal como se manifiesta en el documento, a fin de que bien valga la pena los $4 millones que se van a invertir (en la calle) —dice.

Pide que luego que se termine el corredor, las autoridades en turno mejoren las fachadas en esta calle y las pinte de un solo color para hacerlas más atractivo y sea un verdadero andador.

Agustín Tec Noh, de reparación de calzado Cuxos, a su vez afirma que “es una excelente obra, esperada por los motuleños y visitantes que pasan perjuicios por las malas condiciones de la acera y el excesivo tránsito de vehículos y personas, sobre todo los fines de semana, pues contará con un espacio amplio para caminar”.

—Para las personas que tienen familiares en silla de ruedas es un calvario pasar en la acera angosta y en mal estado, y cuando se bajan a la calle corren el riesgo de sufrir un accidente.

—Se espera que el dinero que se invertirá en las mejoras se refleje más adelante en nuestros comercios, podremos tener mayores clientes si vienen más visitantes a la ciudad —expresa.

—Como comerciantes es cierto que nos causan problemas el ruido y el polvo, pero los servicios se siguen prestando porque la gente que nos conoce nos busca.

Si se cumple el plan

Inés Gaudencio Tec Sánchez, de Talabartería Cuxos, dice que todo lo que se haga en beneficio de Motul está bien hecho y que si en esta obra se cumple con lo planeado, las cosas mejorarán para los comercios de este sector.

—Ahora podemos aguantar los perjuicios que nos causa; además, dejan pasar a los clientes que nos buscan porque conocen la calidad del trabajo que se hace, y cuando concluyan los trabajos se espera que las ventas se incrementen con los visitantes que vendrán —subraya.

Ricardo Mejía Loeza, de un taller de bicicletas, señala que pese a los perjuicios por el cierre de la calle, el polvo y el ruido, trabaja porque “dejan pasar a las personas que nos buscan porque conocen lo que hacemos”.

—Con el dinero que se invertirá en esta obra, los visitantes y locales tendrán un espacio cómodo para caminar y, sobre todo, seguridad, no como ahora que es un riesgo hacerlo por los numerosos vehículos y peatones que lo transitan —enfatiza.— MAURICIO CAN TEC